David Ferrer: “Hagas lo que hagas, hazlo hasta el final”

El alicantino explica la influencia positiva que recibió de su familia y cómo se originó su carácter competitivo y luchador dentro de la pista.

David Ferrer es una de las grandes estrellas del Argentina Open que se disputa esta semana en el Buenos Aires Lawn Tenis Club. El ex número tres del mundo, ahora ubicado en el puesto 27º de la clasificación ATP, repasa la importancia de tener un apoyo familiar adecuado para ser un profesional más maduro y entero. El alicantino, uno de los hombres más queridos en la capital argentina, también admite que dudó en dejar el tenis a los 18 años por una seguidilla de derrotas.

Desde chico que David Ferrer es un hombre aliado a marcarse objetivos. “Tenía motivación por ser mejor. Esto me ha ayudado a ser lo que soy ahora. Yo era buen jugador pero me hice mucho mejor con la gente que tuve alrededor”, explica en declaraciones al Argentina Open.

A una corta edad, su padre le metió una frase que le sigue retumbando en su cerebro: ‘Puedes hacer lo que quieras. Eso sí, lucha hasta el final’. “Mi papá jugaba a nivel social y era guerrero. Era una manera de decir: ‘te puedes enfadar, puedes jugar al tenis más o menos pero tienes que luchar hasta el final’. Era una regla básica que viene a decir que, hagas lo que hagas, hazlo hasta el final”.

Ferrer se sinceró y comentó que cuando estaba adquiriendo la mayoría de edad en ocasiones se le pasó por la cabeza dejar el tenis debido a algunas derrotas que sufrió por el camino. “Cuando tienes 13, 14 o 15 años ganas partidos y juegas con la gente de tu edad, pero a los 17 juegas con gente más grande y ahí empiezas a perder. Y eso ya es más difícil de aceptar. Tuve ciertas dudas a los 17 y 18 de si seguir jugando o no”.

La familia lo guió para que siguiera con el tenis, una de sus pasiones. “El entorno familiar fue muy importante, el apoyo de mis padres porque lo hicieron sin meterme presión. Simplemente animándome y apoyándome, que fue lo que me animó a seguir”, considera el español.

David, un hombre de carácter fuerte dentro de la cancha, explica en la entrevista lo complicado que era unos años atrás. “Cuando era joven tenía poca confianza en mí. Era pesimista. Me dolía perder y no lo aceptaba”. Sin embargo, la parte positiva era que “esto entonces me hacía un buen competidor, no quería perder”.

Ferrer explica cómo fue revirtiendo esa situación y buscando soluciones en base a las actitudes de sus referentes. “Fijándome en los tenistas y con la experiencia. Viendo cómo los jugadores afrontaban ciertas cosas. En el entorno y en la ambición de tenistas como Nadal, Ferrero o Federer”. El español no tiene dudas de que estos tenistas top lo beneficiaron en su juego. “Ellos me hicieron ser más ambiciosos pero también me quitaron mucho. Ganaron todo y dejaron muy poco para los demás”

Comentarios recientes