"En el circuito femenino hay un montón de mujeres lesbianas"

Ekaterina Bychkova ofrece una entrevista en la que habla sin reparos de la homosexualidad en el Tenis, y revela cosas personales de tenistas muy famosos.

La tenista rusa, Ekaterina Bychkova, se ha sincerado en una entrevista para Eurosport, y vaya si lo ha hecho. Habla de todos y de todas, sin excepción, y no tiene absolutamente ningún reparo en hablar de lo que sea ofreciendo revelaciones sobre la homosexualidad en el circuito femenino, las fiestas y prácticas nocivas de algunos tenistas muy famosos, y no tiene reparos en atacar a colectivos y países. Imperdible.

Bychkova comienza la entrevista hablando que a sus 31 años ya ha abandonado el tenis, aunque no haya hecho confirmación oficial. "Estoy centrada en comentar para Eurosport, además de otros trabajos secundarios relacionados con el arte y la fotografía", explica. Bychkova hace algún que otro entrenamiento personal dando clases de tenis que suele cobrar sobre 2.000 la hora.

Ventilada la parte inicial, Bychkova empieza a soltarse y cuenta los duros inicios que un tenista ruso pasa en su niñez y adolescencia para llegar a la élite. Habla de torneos amateurs donde los hostales donde se quedaban tenían cucarachas y apenas comida. "Pero esto no ocurre sólo en Rusia. En Egipto, en aquellos torneos no teníamos ni comida. Cuando viajé por primera vez a África, nos daban fideos en una taza de hierro, pero no pasaba nada, ya estaba acostumbrada a viajar en Rusia".

"Me sorprendió Egipto. Nos quedamos en un Hotel, en el piso 11º. Se daba la circunstancia de que de ese edificio, de la quinta planta a la primera, no había ni suelo ni techo. Mi madre no pudo dormir en toda la semana, pensando qué pasaría si habría un incendio y no pudiéramos bajar por el ascensor", revela la rusa, que carga duramente contra los árabes. "Cuando íbamos a torneos de países árabes, nos quedábamos en Hoteles que estuvieran a apenas 500 metros de las instalaciones. Debíamos estar lo menos posible en la calle. Los organizadores nos avisaban de no llevar pantalones cortos o manga corta y a las rubias les aconsejaban usar gorra. Todo para que la gente no se excitara", confiesa.

Bychkova continúa. "Ellos nunca han visto a una mujer desnuda. Las chicas allí van todas de negro y tapadas hasta la cabeza. Por lo que si ven a una mujer en camiseta, sudando, para ellos eso es una locura", asegura.

Tampoco tiene palabras bonitas para la India. "Fui por primera y última vez en 2006. No volveré a ir nunca jamás", reconoce. "He estado en Marruecos, Egipto, Kazajstán, Uzbekistán, Karshi, Namangan... y la India no se puede comparar. Existe una total falta de saneamiento. Las personas no se duchan y duermen en la calle", revela. "En como viajar en el tiempo. Los Hoteles tienen esos ventiladores antiguos colgados en el techo, totalmente negros porque no se han lavado desde que se colgaron. También existe una tremenda calor. Todo es pegajoso, sucio y no puedes beber de su agua porque puedes coger la lepra".

Los ataques al país no se quedan ahí. "Existen muchos leprosos allí. Gente sin brazos, sin piernas... las infecciones se han multiplicado y la gente nace ya con defectos. Hay gente mutilada por el medio de la calle. Es difícil describirlo hasta que lo ves", declara. No salva ni la comida. "India es el único país donde nada más llegar, me enfermé por la comida. Sólo comí un poco de arroz y agua en seis días".

Cuenta una historia del torneo que jugó allí, en la India. "Fue la primera y única vez que se jugó. Los jueces, por supuesto, indios, veían la bola que se iba por cuatro metros y la cantaban como buena. En las gradas, la gente hasta se reía. No hay ni que decir que ganó Sania Mirza".

Ekaterina Bychkova empieza a repartir ahora hacia los jueces de silla. "Los jugadores piensan que ellos no ven nada y los árbitros piensan que los tenistas son imbéciles. Probablemente, alguno tenga razón", comenta la rusa, que sin dar nombres, habla de su mala experiencia y trato con un juez de silla. "En el US Open 2005, me corrigió una pelota que hasta el propio línea no se explicaba lo que había hecho. Al ver eso, tiré la raqueta al cielo y cayó cerca de un chico que pasó corriendo. El juez de silla bajó y empezó a preguntar al chico de forma insistente que dónde le había golpeado. Él respondió que no parecía que le hubiera dado y entonces, se golpeó. Alguno estaba allí sentado y lo vio todo. Esperamos 20 minutos al supervisor y acabaron multándome. Apelé, pero me respondieron que debía encontrar al niño y demostrar que no le había dado. El US Open es un dolor en el culo".

La rusa habla de las prácticas que tienen algunos tenistas. "El español David Ferrer fumaba antes casi un paquete de tabaco al día. No entiendo cómo luego podía correr. Algunas tenistas belgas también fuman y beben. Me quedé sorprendida de que luego jugaban mejor que yo", confiesa. "Es necesario a veces relajarse. Ir a la discoteca, fumar... y no hablo sólo de un cigarrillo", cuenta riéndose.

Sobre Djokovic, Bychkova asegura que no entiende qué le ha pasado para ese cambio tan radical. "Se hizo un soldado universal. Tenía esos eternos ojos de loco, como si fuese un robot. Ahora le miro y pienso: '¿Pero qué le pasa a este hombre?'. Ahora se va con un gurú... no sé, llama la atención".

De Wawrinka, Ekaterina cuenta que es un "absoluto juerguista". "En cada torneo, iba a todas las fiestas. No sé cómo hacía para levantarse al otro día y poder jugar. He oído hablar mucho de las aventuras de Stan en San Petersburgo", admite.

Sobre Sharapova, su compatriota, tiene buenas palabras. "Putintseva dijo que que no saludaba. ¿Y por qué iba a hacerlo? En un Grand Slam hay más de 800 personas, saludar a todas cansa. Yo tampoco saludaba siempre", dice Ekaterina, que cree que Maria se siente más americana que rusa. "Lleva mucho tiempo allí, ya no vive aquí y todo su círculo es americano", opina la rusa, que habla también de otras chicas que llevan a sus maridos consigo a cada torneo. "Cibulkova siempre lleva a su marido con ella. Dice que quiere que él esté con ella. Explica que no es necesario que él esté en Eslovakia trabajando por 200 euros. Su función es la de apoyarle, hacerle masajes, llevarle las bolsas...".

Bychkova habla sobre la homosexualidad en el circuito femenino. "En el Tenis, hay un montón de mujeres lesbianas", revela. Cuando le preguntan por la proporción, la rusa afirma que "una de cada diez, aproximadamente". Ekaterina no tiene reparos en dar algunos nombres y apellidos. "Rennae Stubbs, Lisa Raymond, Eleni Danilidou, Casey Dellacqua, Carla Suárez...". Ekaterina dice que en los vestuarios, se sentía incómoda con muchas chicas. "Estaba furiosa porque estaban todo el tiempo mirando. Me da igual con quién duerman, pero que no me miren y se entrometan en mi espacio privado", cuenta.

La rusa también habla de los amaños. "Me propusieron amañar un partido y dije que no. Al no comunicarlo a la TIU, me suspendieron un mes. Lo más extraño es que quien me propuso amañarlo fue un periodista y había escrito para el Wall Street Journal", asegura. Eso sí, del dopaje ella afirma no haber visto nada. "Nunca utilicé nada para doparme y no escuché a nadie que lo hiciera", sentencia.

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