¡SÍ SE PUEDE!

Pablo Carreño tumba con rotundidad a Nikola Mektic y sella la remontada de España ante Croacia (2-3). En cuartos de final espera Serbia.

Cinco años después, España estará en los cuartos de final del Grupo Mundial de la Copa Davis. Los de Conchita Martínez remontaron una situación muy adversa ante Croacia (2-3) gracias a la victoria de Pablo Carreño en el punto definitivo frente a un Nikola Mektic que pagó la novatada (7-6, 6-1, 6-4). Después de sufrir más de la cuenta ante un equipo repleto de bajas, La Armada descansará tranquila esta noche pero ya con la mente puesta en el viaje a Serbia del próximo mes de abril.

Pero antes de la celebración, tocó padecer durante un primer set con una tensión alta como el premio por el que se jugaba. El número 26 del mundo empezaba con break arriba ante un rival que no esperaba, el número 319. A última hora decidió el capitán balcánico modificar la presencia de Pavic por la de Mektic, un oponente con menos recorrido y no tan explosivo. Es decir, no tan peligroso en ese tipo de condiciones. Un cambio extraño que, en cierta manera, beneficiaba al conjunto visitante. Esa ventaja duró un suspiro, pero el espectador ya estaba curado de espanto después de todo lo vivido desde el viernes. Llegó a romper y llegó a ponerse el asturiano con 5-4 y saque, con el primer parcial casi a punto, pero de nuevo salieron los fantasmas. O mejor dicho, el gran jugador que llevaba dentro el croata. El camino apuntaba hacia el tiebreak (¡el séptimo en toda la eliminatoria!) y allí sí que ya no hubo sorpresas. Lo amarró bien Pablo sin saber que en él se hallaba la mitad de la victoria.

Salir con una sonrisa de un momento como éste siempre te da alas, estés jugando la Copa Davis o el torneo de la galleta. Pablo se soltó, empezó a tirar y Mektic, sin quererlo, se fue haciendo pequeñito. Empezó a definirse la verdadera distancia que existía entre los dos hasta que el marcador ya no pudo engordarse más: un 6-1 de manual que dejaba todo bajo control. Conchita respiraba tranquilamente nerviosa, recordando seguramente las palabras que pronunció ayer tras el varapalo de ayer en dobles: “Sigo creyendo que nuestros chicos son superiores”. No le faltaba razón, pero faltaba demostrarlo dentro de la cancha.

España era favorita antes de la eliminatoria, durante y prácticamente con el agua al cuello del 2-1 abajo, pero costaba confiar. Seguramente por las últimas experiencias vividas en divisiones inferiores, las cuales Carreño quiso quitarse de en medio. Además lo hizo en el alambre, con 4-4, donde más determinación se requiere y donde más hemos flaqueado este fin de semana. Ruptura, confirmación, victoria y eliminatoria.

La Serbia de Novak Djokovic, Viktor Troicki, Dusan Lajovic y compañía nos espera el próximo mes de abril a domicilio, en la octava salida consecutiva a la que tendremos que hacer frente. Rival difícil, condiciones contrarias y la duda sobre quién podrá estar presente y quién no. Tanto en nuestras filas como en las del rival. Lo más importante, como siempre, haber superado una barrera más, una que no saltábamos desde el año 2012 donde España llegó a colarse hasta la final de la Copa Davis. No se pudo ganar, pero cuánto hemos echado de menos un sensación tan cercana al triunfo. En 2017, de momento, Croacia ya es historia.

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