Federer, el relato como legado

El Open de Australia 2017 construye el epílogo de un relato doble que encumbra a Roger Federer como una historia culminada

Roger Federer
Roger Federer

En algún momento posterior, seguramente con el paso de los años, Roger Federer explicará con detalle, pues ha dejado en los días previos alguna idea significativa al respecto, qué sucedió en este Open de Australia 2017 para que su desenlace fuera así, un torneo que con el tiempo tendrá a bien ponderar en su justa medida el momento más destacado de la carrera más brillante y excepcional que ha conocido el tenis masculino. Porque este momento, el triunfo de hoy, absolutamente incomparable a cualquier otro en su trayectoria, ha de tener una explicación.

Verano de 2013. Stakhovsky, Brands, Delbonis y Robredo abren una grieta profunda en su presente. La foto del suizo tras caer con Tommy en los octavos de final del US Open es la de un tipo abatido, consumido por la derrota, pero sobre todo por no poder disfrutar de su día a día. Un vaivén de raquetas en mitad de la temporada y una sensación de que el primer punto de inflexión a nivel físico y tenístico de relevancia estaba produciéndose. Federer empezaba de cero, relevaba de su cargo a Annacone, contrataba a Edberg meses después y empuñaba una nueva ayuda, una raqueta muy diferente a la que le acompañó siempre, aquella cerbatana que sólo él podía rodear de victorias. En busca, la reinvención.

Para Federer, reinventarse anímicamente siempre estuvo muy relacionado con su inagotable talento. Al gozar de un compendio de innumerables posibilidades técnicas y estilísticas, con las que poder marcar la diferencia en cualquier punto del pasado y del futuro que se eligiera al azar, la opción de mostrarse válido ante una determinada tendencia generacional que pudiera evidenciar su deterioro pasaba por redescubrir ideas de todos y cada uno de los estantes que hacen del tenis, por encima de todo, un acto primario de intuición, independientemente de una posible inferioridad tenística. A pesar de ser competición de élite, el suizo jugó en ese instante la ventaja, su ventaja, de potenciar un talento escondido para hacerlo un arma. De buscar donde nadie miraba, de jugar con el juego. Con Edberg lo logró.

Es así, desde su íntima relación con el tenis ofensivo y creativo por donde comienza a construirse el relato que hoy le acompaña y por el cual todo seguidor responde una vez sale el nombre del suizo a debate. Su marca personal, por encima de cualquier otra consideración, reside en haber condensado todo lo que encierra la idea original de pasar una pelota de un campo a otro. Su relato, pues, cuenta que el tenis es, desde 2003 y más de 125 años después, una circunferencia perfecta. Como si eso fuera mucho más que suficiente, en su narrativa no parecía quedar cabida para lo sucedido en las últimas dos semanas. En un giro que, como se avanza en el párrafo introductorio, tendrá mejor explicación con el paso de los años, Federer consiguió, sin preaviso, reinventarse mentalmente como nunca en su carrera.

Así, el de Basilea bien podría enumerar los principales desafíos, llámense incertidumbres o directamente miedos, que ha tenido en su camino. De entre todos ellos, tres resaltan su importancia en estos momentos: tener una lesión de larga duración, demostrarse que podía ganar un Grand Slam de nuevo y que, sorpresas del destino, lo tendría que hacer ante Rafael Nadal, O simplemente Rafael Nadal como desafío en su totalidad, sin contexto ni circunstancia. Su mera existencia.

Conocida que la rivalidad frente a Rafa se desarrolló de manera muy similar, contraponiéndose estilos de juego, con ventaja tenística y mental del balear sobre el suizo, haciéndose prácticamente extensible a todas las superficies, en Melbourne 2017 ocurre, de golpe, algo sin precedentes. Como si la experiencia de ver de cerca un final tras su operación de rodilla le apremiara, y casi necesitado de que la oportunidad de ganar el 18º título surgiera frente a su principal temor deportivo, el suizo remonta un break en el quinto set y se alza con la victoria desde el revés a una mano, otrora martirio en sus citas con Rafa, liberando una trampilla que guardaba 23 derrotas, algunas de ellas devastadoras.

Federer es desde este momento una historia culminada. Quien la cuente dentro de décadas tendrá dos opciones; dos relatos diferentes. En uno podrá compartir videos con quien quiera saber de él y así explicar lo que supuso para el tenis como actividad y como juego. Quien escoja el segundo relato tendrá que explicar cómo Federer, a pesar de ser tan sumamente bueno, mostró una enorme vulnerabilidad ante su gran rival, siempre de la misma manera, y sin aparente solución, hasta que sumadas todas las circunstancias que lo harían caer de nuevo, dio sentido a los últimos años de su carrera. Puesto de frente ante las tres adversidades nombradas como desafíos (temores) unas líneas atrás, parece que la historia le tenía preparado el relato que dejará por legado.

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El miedo será el combustible de todos tus éxitos, el dilema subyacente de todas las historias que te cuentes a ti mismo sobre ti mismo. ¿Y cuál es la unica posibilidad que tienes de vencer el miedo? Ir con él. -. J. R. Moehringer

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