España rebaja su arsenal oceánico

Diez jugadores españoles estarán en el cuadro individual del próximo Open de Australia, la cifra más de lo que llevamos de siglo XXI.

Una época dorada no es dorada hasta que no se apaga. Es decir, hasta que no desaparecen ese periplo en el Olimpo para descubrir que nada es para siempre. El tenis español, por suerte, todavía sigue en la cresta de la ola en cuanto a títulos y jugadores en la élite, una tendencia que no hemos soltado prácticamente desde principios del nuevo milenio. Sin embargo, hay pequeños indicios de que en un tiempo el panorama pasará de ser excelente a ser notable. Un descenso de categoría, igualmente envidiable, que se hace evidente con los datos.

¿Quién nos representa en el presente Open de Australia en categoría individual? Catorce valientes: diez hombres y cuatro mujeres. Por parte de ellos: Rafa Nadal, Roberto Bautista, David Ferrer, Albert Ramos, Feliciano López, Pablo Carreño, Marcel Granollers, Fernando Verdasco, Nicolás Almagro y Guillermo García López. Por parte de ellas: Garbiñe Muguruza, Carla Suárez, Lara Arruabarrena y Sara Sorribes. Si lo vemos desde una perspectiva ajena, siguen siendo número de otra galaxia. ¡Cuántos países querrían tener tantos soldados sumando los cuatro Grand Slams! Pero claro, aquí en España, venimos de una época de locura.



Si nos centramos únicamente en los números, aislando cualquier tipo de segunda lectura, la estadística dice que los 10 jugadores presentes en el cuadro individual representan la cifra más baja del presente siglo. En estos 18 años, la marca más baja la teníamos pues en las once espadas que viajaron a Melbourne en 2016, mientras que el pico más alto se dio, curiosamente, un año antes con 17 jugadores. Esta vez serán diez y, la verdad, el cuadro no se ha portado demasiado bien. El objetivo volverá a ser plantar a los máximos posibles en segunda semana.

¿Y por qué este bajón? Muy sencillo, basta una enumeración. Tommy Robredo, lesionado en su pie, prefirió no arriesgar y reservarse esa opción del ranking protegido. Dani Gimeno, todavía lesionado, se vio obligado a renegar de Doha y el primer Grand Slam del año. Pablo Andújar, ultimando su recuperación, se quedó sin opciones de estar presente en Australia. Íñigo Cervantes y Dani Muñoz De la Nava, alejados del top100, no pudieron repetir esa presencia que sí tuvieron el curso pasado. Roberto Carballés, Enrique López-Pérez, Jordi Samper y Adrián Menéndez Maceiras, eliminados en fase previa. España sigue teniendo un buen arsenal, solo que en esta ocasión salieron más cruces que caras.

Pero no todo es tan oscuro. En el circuito femenino estamos poco a poco remontando el vuelo y contaremos con la presencia de cuatro guerreras que van haciéndose poco a poco un hueco entre las mejores. Muy lejos quedan, por ejemplo, las doce raquetas femeninas que viajaron a Melbourne Park en 2002, pero al menos mantenemos las mismas fichas que en el curso anterior. Sean más o sean menos, al final solo quedará uno por cada cuadro. Ojalá alguien que pueda acompañar aquel solitario título de Nadal hace ya ocho temporadas.

Comentarios recientes