¿Triunfar la semana previa a Australia es sentencia de muerte después?

El australiano Pat Cash así lo afirmó recientemente. Comprobamos si esto se cumple y merma el rendimiento en Melbourne en el circuito masculino y femenino.

Konta triunfó en Sídney. ¿Triunfará en Melbourne?
Konta triunfó en Sídney. ¿Triunfará en Melbourne?

Sídney, Auckland y Hobart llevan siendo desde hace muchos años la antesala del Open de Australia para chicos y chicas. Teniendo en cuenta la gira tan corta que existe para preparar el primer Grand Slam del año, muchas insignes raquetas apuran hasta los últimos días para coger temperatura y sensaciones de cara a Melbourne. Sin embargo, podría considerarse contraproducente viendo algunos resultados. En palabras de Pat Cash, es una idea realmente mala la de competir la semana previa del Open de Australia. Según él, la derrotas en primera y segunda ronda son algo habitual. Analizamos desde 2010 estos tres torneos previos al primer grande del año y comprobamos si los jugadores que han llegado al menos hasta semifinales, han caído tan pronto después en Melbourne.

Pat Cash:

Pat Cash: "Jugar la semana anterior al Open de Australia y hacerlo bien es sentencia de muerte"

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Según Pat Cash las difíciles condiciones de los previos a Australia, con mucho viento especialmente, complican y mucho una correcta preparación. Considera que es mejor preparse en la propia ciudad de Melbourne, en un torneo como es la exhibición de Kooyong. ¿Pero realmente está en lo cierto Cash?

En el circuito masculino es donde más claramente se desmonta esa teoría de Pat Cash. Hasta 15 veces podemos contar que jugadores que han competido en la semana anterior a Australia entre 2010 y 2016 han llegado como mínimo a los octavos de final, es decir, a la segunda semana. Si ampliamos a la tercera ronda, son 13 ocasiones más. Según el australiano la mayoría de jugadores caen en primera o segunda ronda. De 56 semifinalistas en este período, 28, justo la mitad, pasaron al menos dos rondas en el primer Grand Slam del año. La teoría de Cash, por los suelos. Y además, teniendo en cuenta ciertos detalles capitales.

Y es que, precisamente en la semana previa, los cuadros de los torneos masculinos quedan desiertos de top 10 normalmente, dando lugar a que tenistas de menor ranking lleguen a las últimas rondas. Y lógicamente, una vez llegados a Melbourne, caen pronto, no tanto por el desgaste ni haber competido en condiciones adversas, sino porque pierden con tenistas de mayor nivel.

En el circuito femenino la cosa sí es verdad que cambia. Por lo menos en los últimos años. En la WTA las chicas apuran más que en la ATP para llegar en forma a Melbourne y el cuadro de Sídney fundamentalmente viene aglutinando a grandes jugadoras. Echando un vistazo a las últimas tres temporadas, sorprende ver cómo aquellas jugadoras, varias de ellas ilustres, que triunfan en Sídney o en Hobart, caen después con bastante prontitud en las pistas de Melbourne Park.

De 24 semifinalistas entre 2014 y 2016, solo cuatro de ellas lograron alcanzar en el Open de Australia los octavos de final, siendo además ese su límite (Bencic, Kerber, Brengle y Muguruza). En estas temporadas sí podríamos decir que se cumple lo dicho por Pat Cash. Triunfar en la semana previa era dictar tu sentencia de muerte después. Hasta 15 semifinalistas no superaron después ni siquiera la segunda ronda del torneo.

En el período anterior a 2014, sin embargo, la cosa es muy distinta. Las grandes jugadoras acudieron a Sídney sobre todo, y tras triunfar allí no fallaron en Melbourne. De 32 semifinalistas en esos 4 años, hasta 20 llegaron como mínimo a los octavos de final. Y varias veces a semifinales, a la final y ganando el título. Parece que la idea de jugar en la semana previa no era tan mala visto lo visto. Algunas incluso venían de haber triunfado en la primera semana del año en Brisbane o en Auckland.

En el tenis femenino la idea es la contraria al masculino, las grandes tenistas sí acuden la semana previa, cumplen y después no fallan en la gran cita australiana. Algo lógico. Pero es curioso como ya hemos apuntado la tendencia de los tres últimos años. Jugadoras en este 2017 como Johanna Konta, Aga Radwanska, Barbora Strycova, Eugenie Bouchard, Elise Mertens, Jana Fett, Monica Niculescu o Lesia Tsurenko, las semifinalistas en la semana previa, tienen pocas opciones de llegar lejos en Melbourne. Veremos si se cumple o no...

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