El tenis británico adquiere un estatus superior en Sidney

El torneo de Sidney se puede saldar con tres campeones británicos, algo histórico y que refleja el buen momento del tenis del Reino Unido.

Decir que el tenis británico goza de una exquisita salud era descabellado hace unos años, cuando todo se monopolizaba en Andy Murray. Sin embargo, el buen trabajo de base de los técnicos de la Federación Británica de Tenis y el tirón mediático que supuso la eclosión precoz del de Dunblane, parecen haber sido ingredientes clave para construir un manjar. Y es que todo país aspira a tener jugadores en el top-10, pero tambien jóvenes competitivos capaces de ir creciendo poco a poco en el circuito y construyendo una base sólida.

España es un ejemplo a seguir en ese sentido, con una de las generaciones más prolíficas de la historia de este deporte en lo que se refiere a tenistas de élite. No son pocos los centros de alto rendimiento y entrenadores españoles que son objeto de anhelo por muchos países, en pos de dar un salto cualitativo a su tenis. El Reino Unido lleva inmerso en un proceso de mejora de su tenis base desde hace años, y los resultados han llegado y llegarán con aún más intensidad.

Andy Murray y Jamie Murray

Y es que los británicos tienen representantes de muy alto nivel en tenis masculino, femenino y dobles. Así lo pone de manifiesto el torneo de Sidney, del que Johanna Konta ya es campeona, y que podría completarse con un trío de títulos para las islas si Daniel Evans vence a Gilles Muller y Jamie Murray levanta el trofeo de dobles junto a Bruno Soares, algo para lo que tendrán a los holandeses Koolhof y Middelkoop.

En caso de consumarse la hazaña, sería un hecho histórico que supondría el reflejo de la tendencia palpable desde ya hace unos meses. Y es que además del mejor momento de forma del de Dunblane, situado en el número 1 del mundo, las señales que ofrece el joven Kyle Edmund son inequívocas de que puede ser un tenista de referencia durante los próximos años. A sus 22 años, ya es 45 del mundo y da la sensación de que su potencial es enorme y puede alcanzar cotas de éxito nada desdeñables.

Kyle Edmund

A Daniel Evans la madurez le ha llegado más tarde, pero sus prestaciones ya durante 2016 y en este tramo inicial de temporada, hacen pensar que este hombre de 26 años puede consolidarse en puestos nobles del ránking y ser un jugador competitivo allá donde vaya. En cuanto a jóvenes promesas, se trabaja con paciencia con Cameron Norrie aunque la referencia parece ser Jay Clarke. A sus 18 años es 507 del mundo pero sus tenis en los últimos meses ha sido mucho mejor de lo esperado.

La irrupción de Evans y Edmund aleja la idea de un tenis monopolizado en la familia Murray y abre mucho más el panorama. Si Andy y Jamie logran legitimarse en la cúspide de sus respectivos ránkings, pueden ser una lanzadera para que el deporte de la raqueta siga recibiendo atenciones y mimos institucionales en el país británico.

En lo que concierne al circuito femenino, Johanna Konta parece estar en el momento de su eclosión definitiva. Esta mujer nacida en Sidney, de padre húngaro y que ha entrenado en España durante muchos años de su vida deportiva, se encuentra en la lucha por consolidarse en el top-10 y su tenis polivalente le hace merecedora de la condición de candidata a lo máximo allá donde vaya.

Johanna Konta

La generación del 92, con Heather Watson y Tara Moore tiene muchas maneras aunque aún está por pulir y alcanzar su mejor nivel, sobre todo en el caso de la primera. Laura Robson ha despertado muchas expectativas pero parece algo estancada desde hace meses; en todo caso, hay una densidad muy notable de jugadoras menores de 25 años entre las 500 mejores del mundo, lo cual es una demostración fehaciente del gran trabajo a nivel formativo de Gran Bretaña.

Laura Robson

El tenis británico promete emociones fuertes en un 2017 en el que no solo estará en juego la supremacía de los Murray, sino también el futuro de un deporte que cada día gana más adeptos en las islas.

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