La espantada de las semanas previas a un Grand Slam

Ausencia de tenistas de referencia y abandonos, es lo que marca las semanas previas a Grand Slam. En Hobart se ha alcanzado un récord.

Choques de intereses, gestiones mejorables y un calendario muy apretado. Son los ingredientes que sazonan una receta explosiva en el mundo del tenis actual, y que llevan a tenistas al extremo de rechazar de plano su presencia en determinados torneos e incluso, de plantearse si es más conveniente para ellos perder o ganar un partido. Suele decirse que los extremos se tocan, y en esta problemática así es, ya que afecta a los mejores del mundo y a aquellos que luchan cada día por obtener el pase directo al cuadro final de un Grand Slam.

El Open de Australia 2017 contará con una pléyade de tenistas que se han esforzado por coger ritmo de competición en las semanas iniciales. En la primera semana del año, tan solo un miembro del top-10 en el circuito ATP no disputó un torneo. Fue Gael Monfils, que se presentará en Melbourne sin haber competido. Por el contrario, esta semana solo Dominic Thiem decidió participar en uno de los dos torneos que se disputan. Lo hace en Sidney, siendo el segundo mejor jugador del evento Pablo Cuevas, 22 en el ránking. Auckland no se ha visto mejor parado,siendo el primer cabeza de serie John Isner, 19 del mundo.

Dominic Thiem

El panorama en el circuito WTA no es tan pronunciado, pero se debe en parte a los suculentos premios económicos que reparte el torneo WTA International Sidney y a la necesidad de redimirse de algunas de las mejores, como Angelique Kerber o Agnieszka Radwanska, que cayeron más pronto de lo esperado en Brisbane y Shenzhen, respectivamente. Madison Keys es la única top-10 que no ha jugado aún, y el motivo es una lesión que le impedirá también estar en Melbourne. En la primera semana del año, las otras nueve integrantes de este selecto grupo estuvieron compitiendo, mientras que en Sidney esta semana hay cuatro (Kuznetsova y Cibulkova, además de las dos citadas).

Angelique Kerber

El gran perjudicado de la semana ha sido el torneo WTA International Hobart. Sin capacidad para competir con su coetáneo evento de Sidney en premios monetarios y puntos WTA (al ser de categoría inferior), el torneo celebrado en Tasmania (su localización es otro hándicap ya que obliga a un desplazamiento mucho mayor que Sidney para llegar a Melbourne), se ha quedado vacío de jugadoras de referencia. Su primera cabeza de serie es Kiki Bertens, 22 del ránking, siendo la holandesa la única de las participantes que se encuentra en el top-30.

Por si la falta de jugadoras de referencia fuera poco, en Hobart se está presenciando a una progresiva retirada de tenistas secundarias que prefieren irse a Melbourne para disputar la fase previa del Open de Australia, que buscar un título WTA. Las cifras son demoledoras: nueve abandonos, tres wildcards para completar el cuadro ya que la demanda era menor que la oferta, y siete lucky loosers, que tuvieron que ser llamadas de urgencia para que acudieran a la cita.

Hobart International WTA

Un panorama dantesco del que la punta del iceberg son los casos de Sachia Vickery y Jana Fett. La primera de ellas, precisamente una de las siete lucky looser, decidió retirarse de su partido de segunda ronda tras la disputa del primer juego, que para más inri, ganó. Esta retirada permitió a su rival, Elisa Mertens, acceder a los cuartos de final pero lejos de ser motivo de regocijo, el semblante de la belga no era muy entusiasta. Y es que eso le impedía luchar por una plaza en el cuadro final del Open de Australia.

Una decisión totalmente distinta fue la tomada por Jana Fett, croata de 20 años y clasificada en el puesto 340 del mundo, aunque sus declaraciones ponen de manifiesto que algo no funciona. "Para cualquier jugadora lo prioritario es disputar un Grand Slam. Todo el día estuve pensando si me convenía más ganar o perder", señaló la croata respecto a su partido de segunda ronda contra Lizette Cabrera. "Al final decidí ir a por la victoria porque hay muchos Grand Slams y estos son mis primeros cuartos de final en un torneo WTA. Es importante para mí mejorar mi ránking para en el futuro no tener que jugar previas", afirma no muy convencida Fett.

Jana Fett

No es oro todo lo que reluce en el mundo del tenis, y si no se ponen soluciones para incentivar la participación de tenistas de referencia y, sobre todo, evitar que la base del deporte tenga que elegir entre ganar y perder, la situación alcanzará un grado de insostenibilidad total. El Open de Australia 2017 se viste de gala y quizá, haya tenistas que tengan que verlo por la televisión con un trofeo en sus manos... debatiéndose entre el amor y el odio hacia un título que sería el elixir en cualquier otra circunstancia.

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