Garbiñe Muguruza se mete en semifinales de Brisbane

Garbiñe supo pelear, dio guerra y sacó adelante un partido complicado y aguerrido ante Svetlana Kuznetsova. Mañana, semifinales con Cornet.

Garbiñe Muguruza, en semifinales del WTA de Brisbane
Garbiñe Muguruza, en semifinales del WTA de Brisbane

Primera semana de competición y primeras semifinales para la mejor española del planeta. Garbiñe Muguruza, cuarta cabeza de serie del cuadro, se metió entre las cuatro mejores del WTA International de Brisbane tras derrotar a la quinta favorita al título, Svetlana Kuznetsova en un partido entretenido y disputado. La española cerró el encuentro en dos mangas por un marcador de 7-5 y 6-4 en una hora y 49 minutos de batalla. Con la victoria, Garbiñe volvió a demostrar que está dominando los momentos de tensión, que no se frustra con la primera piedra y que está con ganas de luchar por los puestos de mayor privilegio del ranking.

En el pasado año, Muguruza y Kuznetsova ya se habían enfrentado en dos ocasiones (Roland Garros y las WTA Finals de Singapur), y ambas se contabilizaron como victoria para la nacida en Caracas. Sin embargo, este de Brisbane no tenía en la española a una clara favorita, sino que presentaba un panorama bien diferente: Kuznetsova no llegaba en reserva de gasolina como pasó el último partido en Singapur, ni tampoco era en la tierra batida del Grand Slam parisino. Al contrario, la rusa venía con una confianza alta tras una laboriosa pretemporada en Dubái y sin haber perdido un solo set en toda la semana en Australia.

Con la inercia ganadora y las buenas sensaciones, Kuznetsova empezó pegando más fuerte al inicio del partido. Le rompió el saque a Garbiñe en los primeros compases del set e intentó avisar de que iba a ser ella la que iba a mandar con su derecha pesada, profunda y potente.

Garbiñe, agobiada y desorientada, pidió que bajara su entrenador para aconsejarla y guiarla. “Sé que estás cansada. No es nada que no se sepa y no es problema. Haz lo mejor que puedas. Mucha gente dice ‘punto a punto’, para ti tiene que ser ‘tiro a tiro’”, le dijo Sam Suyk a la número 7 del ranking mundial.

Las palabras del coach tuvieron el efecto necesario en la vigente campeona de Roland Garros: Muguruza se soltó, empezó a practicar más su juego, se llenó de paciencia y comenzó la remontada. Del 1-4 abajo, emparejó el marcador a cuatro para cada tenista.

Sin embargo, cuando venía la racha de la española, la rusa volvió a poner una marcha más, Ganó su saque, se puso 5-4 arriba y hasta tuvo dos oportunidades fallidas de llevarse el primer parcial cuando sacaba Garbiñe. Con garra, corazón y buen tenis, Muguruza mantuvo su servicio, quebró en el siguiente y consolidó el saque del 6-5 para llevarse la primera manga por 7-5.

En el segundo set, la rusa encontró algo más de problemas para colocar dentro su primer servicio. Un handicap importante cuando enfrente se tiene a una tenista como Garbiñe, que le encanta dominar en la primera bola, le pega duro y tiende a poner mucha presión al resto. Con esta fórmula, jugado agresiva y buscando la solidez desde la línea de fondo, Muguruza consiguió un break y lo hizo valer hasta el final del partido, cuando el marcador se puso en 6-4 para la española.

Garbiñe, que había comentado que se siente “más calmada y pudiendo dominar todo lo que pasa en la pista”, vuelve a demostrar que está con una gran confianza en su tenis y su cabeza. Para meterse entre las cuatro finalistas de Brisbane necesitó sortear un duro peaje: dejó en el camino a 3 top-30: Stosur, Kasatkina y Kuznetsova. Mañana, otra roca en el camino: Alize Cornet. Muguruza, quien domina el cara a cara 2-0 ante la francesa, buscará este viernes su primera final WTA después de la de Roland Garros 2016. Garbiñe está con ganas, que se agarren las otras.

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