Ana Ivanovic: un repaso a su exitosa carrera

La serbia, que ayer anunció su retirada, se va del tenis profesional con un título de Grand Slam bajo el brazo y habiendo sido número uno del mundo.

Ana Ivanovic, una de las bellezas del deporte moderno, dijo adiós al tenis profesional a sus 29 años de edad. La jugadora serbia, una de las figuras más reconocidas y admiradas de la última década en el circuito femenino, deja atrás una exitosa a pesar de estar constantemente en entredicho. A la balcánica se le pusieron demasiadas expectativas encima y muchas de ellas no llegó a cumplirlas. Pese a esto, algo imborrable: con 20 años tocó la gloria siendo número uno del mundo y ganando un Grand Slam. Jamás pudo volver a levantar otro título grande ni tener la continuidad de su adolescencia, pero nada mancha sus logros. Se va del tenis una jugadora que marcó una huella importante, pero, al mismo tiempo, también dejó la sensación de que podría haber dado un golpe más fuerte.

Ivanovic se retiró del tenis contra todo pronóstico, envuelta entre lesiones en los últimos meses y con una gran inconsistencia de resultados en la presente campaña. Cerró su temporada 2016 siendo la 63º del ranking mundial, con cuatro derrotas seguidas en primera ronda y con la última victoria que data de junio de 2016, en Mallorca y ante Sara Sorribes. Su último curso como profesional acabó con balance negativo: 15 victorias y 16 derrotas en 16 torneos disputados.

A pesar del sabor agridulce, nada puede eclipsar la carrera de la tenista serbia. Fue una de las 21 jugadoras en la historia del tenis femenino en llegar a ser número uno del mundo del ranking WTA (9 de junio de 2008). Estuvo 12 semanas en la cima del tenis mundial, del 9 de junio al 10 de agosto; la perdió una semana a manos de su compatriota Jelena Jankovic, pero lo recuperó a los 7 días y estuvo en el trono del tenis hasta el 7 de septiembre de 2008.

Ivanovic encandiló al tenis mundial en 2008 y a sus 20 años de edad. Esa temporada ganó los títulos de Indian Wells y Linz, llegó a la final del Australian Open, se consagró campeona de Roland Garros, alcanzó el número uno del mundo y se ganó el reconocimiento del planeta entero, que veía en la serbia la presente y futura estrella del tenis femenino.

A lo largo de su carrera, Ivanovic consiguió levantar 15 torneos de individuales, llegó a otras 8 finales, incluyendo Roland Garros 2007 y Australian Open 2008, y también la de Copa Federación con el conjunto serbio. “He ganado 15 títulos de la WTA en individuales, he jugado tres finales de Grand Slam y la final de la Fed Cup. ¡Bastante bien para una delgadita chica de Serbia!”, comentó la ex número uno del mundo.

Ivanovic, quien consiguió 480 victorias en su carrera y se clasificó para las finales de la WTA en tres ocasiones (2007, 2008 y 2014), se va del tenis de forma sorprendente pero manteniendo la característica sonrisa que siempre la acompañó. Dentro y fuera de la cancha, la serbia fue constantemente uno de los grandes focos del deporte. Daba igual en el país que estuviera, el ranking que ocupara o el momento de forma en el que llegara, Ivanovic era la reina absoluta en cada rincón del planeta que pisaba.

Los más rústicos, exigentes y probablemente distantes a una raqueta de tenis dirán que su carrera, a pesar de su curriculum, puede ser considerada como un fracaso. Los aficionados y entendidos del deporte sabrán honrar y homenajear a una tenista que alcanzó la cima del tenis mundial con tan solo 20 años, marcó una época en cuanto a la imagen de una deportista y fue un ejemplo de lucha, de superación de adversidades y de garra y pasión dentro de una cancha de tenis. ¡Hasta siempre, Ana!

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