Lourdes Domínguez: “Quiero seguir ligada al mundo del tenis”

La tenista gallega repasa algunos de los momentos de su extensa carrera tras anunciar su retirada con 35 años. “He cumplido mi sueño”.

Han sido casi dos décadas de emociones, vivencias y experiencias. Casi 20 años de trayectoria profesional en los que Lourdes Domínguez Lino logró hacer realidad su sueño más ambicioso: ser tenista profesional. Hace ya unas semanas que la pontevedresa anunciaba que con 35 años había llegado el momento, que lo dejaba, pero nos hacía falta unas declaraciones que cerrasen el círculo. Los compañeros de Planeta Eurosport se han encargado de recibir la petición entrevistando este viernes a la ya ex jugadora WTA. Un repaso a media vida dedicada al deporte de la raqueta.

“Todavía estoy asimilando la nueva situación, está muy reciente. Han sido muchos años y ahora me espera una nueva vida”, comenzaba la gallega con timidez, una mujer que tuvo que pasar por muchos baches durante su trayectoria, sobre todo en tema de lesiones. “Ya sabemos que los deportistas pasamos por esto, hay épocas muy buenas pero luego también hay otras donde toca remontar las lesiones graves a las que nos enfrentamos”, reconoce.

Sobre la retirada, las razones son claras. “Es un poco todo, al final este día tenía que llegar en algún momento. Yo tengo una estatura con la que tengo que correr mucho para jugar un partido entero y al final el cuerpo no responde de la misma manera que lo hacía hace 10-15 años. La cabeza se va desgastando del esfuerzo que tienes que hacer a diario para mantenerte donde quieres estar y, por supuesto, el nivel de la gente que joven que llega, el cual cada vez es más alto”, resuelve Lourdes.

Todo empezó a principios de los años 90, cuando su talento llamó a las puertas del CAR de Sant Cugat. “Fue una decisión bastante dura porque justo me iba a la otra punta de España, de Pontevedra a Barcelona. Pero era una oportunidad. Además yo vengo de una familia muy numerosa, somos diez hermanos, y el tenis ya sabemos que es un deporte muy caro y en edades inferiores la inversión es muy grande. A mí me dieron la oportunidad de irme allí y yo tenía muchas ganas de cumplir mi sueño. Pensé que a casa siempre puedes volver, en el caso de que no me adaptara, pero me fui y desde entonces hasta aquí”, recuerda la veterana jugadora.

Pero aquel inicio tan explosivo no trajo solo buenas noticias. “Fue una época en la que todo el rato sufríamos comparaciones.Es que no sale ninguna nueva Arantxa, ninguna nueva Conchita, esto lo escuchábamos continuamente”, confiesa la que fuera número 40 del mundo. “Cada una teníamos nuestras cualidades y nuestros objetivos, sabíamos que era muy difícil que salieran jugadoras tan buenas. Ahora mismo tenemos a Garbiñe y Carla que lo están haciendo muy bien y seguramente, cuando ellas se retiren, se seguirá exigiendo que salga otra Garbiñe u otra Carla. Hay que tener paciencia con estos temas”.

Precisamente en estas dos últimas jugadoras, Lourdes guarda un cariño especial además de una total confianza. “Hacía falta que hubiera un referente firme en el tenis femenino para que la gente en España se diera cuenta de que también existe y que después de Arantxa y Conchita ha seguido habiendo tenis y que lo seguirá habiendo durante mucho más tiempo. Es un deporte muy complicado, con temporadas muy largas y donde siempre hay que estar al 100%. Casos como el de Rafa o, en su momento, el de Arantxa y Conchita hay muy poquitos. En España nos estamos mal acostumbrando a que lo de siempre sea ganar, ganar y ganar. A ganar Grand Slams como si fuera lo más normal del mundo”, analiza alguien que amarró más de 500 victorias en el circuito.

Es normal que cuando le pregunten por un momento después de 20 años, la jugadora guarde unos segundos de silencio. “He tenido muchos momentos bonitos durante toda mi carrera. Desde la etapa junior donde gané la Orange Bowl y Roland Garros Junior hasta la etapa WTA con esos dos títulos en Bogotá, sobre todo el segundo (2011) tras salir de una lesión muy grave hace poco y pensaba que jamás podría volver al nivel que había tenido. En general, el sueño que he cumplido es con el momento que me quedo”, subraya Domínguez.

“Yo creo que cuando eres pequeño tu sueño es ser tenista y llegar lo más arriba posible, en este sentido yo me siento una privilegiada. He hecho siempre lo que me ha gustado y lo que me apasionaba desde bien pequeña. Ahora mismo estoy desconectando para empezar a plantearme lo que realmente me gustaría hacer. Lo que sí que tengo claro, lo que me gustaría, es que quiero seguir ligada al mundo del tenis”, concluye la de Pontevedra.

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