Alexander Bublik, ¿el nuevo Marat Safin?

Tiene 19 años, es ruso y luce una personalidad imponente pese a su nula experiencia. Hoy descubrimos a una nueva perla de la NextGen.

Siempre es divertido, a la par que emocionante, descubrir a una nueva joya del circuito mundial. Sin saber nunca hasta dónde puede llegar un júnior, hay ocasiones en las que solamente con escucharles te das cuenta de que tienen en su mano más poder que el resto. Al menos, más posibilidades y convicción. Alexander Bublik nació hace 19 años en Gatchina y, hoy por hoy, apenas cuenta con dos victorias en la máxima categoría. Pero la puerta ya está abierta. Fue hace unas semanas en Moscú donde el mundo del tenis apuntó su nombre y donde los compañeros de Ubitennis aprovecharon para dibujar un primer boceto de su personalidad. El hallazgo no ha podido ser más impactante.

Tuvo que llegar la gira indoor para conocer a Alexander Bublik. Allí donde los torneos se refugian de los primeros retazos del invierno bajo el techo de sus estadios. Concursos como San Petesburgo o Moscú, ambos bajo mandato ruso y famosos por tenderle siempre la manos a sus jóvenes estrellas. Bublik tuvo el privilegio de disputar el cuadro final del primero con una invitación, aunque su compatriota Medvedev le hizo el viaje muy corto eliminándolo en primera ronda. Es Moscú no lo tuvieron tan en cuenta aunque le dieron la posibilidad de arrancar desde la previa. Y vaya si arrancó.

Victorias ante Andrey Rublev y Egor Gerasimov para saltar hasta el segundo main draw ATP de su carrera. Una vez allí ya no había nada que perder, así que el de Gatchina empezó a jugar sin miedos. Primero Kravchuk y luego Bautista, primer triunfo profesional y primer triunfo ante un top20. Su nombre saltó la barrera del desconocimiento y todos empezaron a hablar de su raqueta. Pese a la presión del novato, todavía le forzó un tercer set a Pablo Carreño en los cuartos de final, quien sería futuro campeón del torneo.

Nunca miro tenis, ni siquiera lo veo en la televisión. Pero me quedo con Federer. Bueno, cuando tenía 10 años me llevaron a ver el torneo de San Petersburgo donde estaban Kuerten, Safin o Youzhny. Nunca hice de recogepelotas, sin embargo, gracias a que mi padre me llevara a aquel torneo descubrí a unas personas que hacían maravillas con la pelota, un ambiente hermoso, emocionante y adictivo. Fue entonces cuando me dije: ‘Yo quiero hacer lo mismo’. Hoy estoy orgulloso de haber tomado esta elección”.

A los 12 años viajó a los Estados Unidos donde coincidió con otros chicos rusos pero Stanislaw, su padre, no compartía los métodos que allí utilizaban. Así fue como Sasha volvió a Rusia a disputar torneos juveniles y un gerente de Lotto le descubrió, confió en él y le llevó por Europa a rodarse. Desde entonces ha compartido momentos con reconocidos entrenadores (como Jan de Witte) y jugadores de élite como Nadal, Raonic o Berdych.



El propio periodista italiano apunta cómo se sorprende al ver al muchacho referirse al astro de Manacor como ‘Rafa’, con la cercanía que pudiera tener un íntimo amigo o el descaro que refleja un joven sin respeto hacia sus mayores. “Mis armas son el servicio y el drive, mi revés a dos manos todavía puede mejorar, como todo lo demás. Por supuesto que iré al Open de Australia para disputar la fase previa, aunque antes intentaré llegar a Brisbane, uno de mis torneos favoritos”, comenta el de Gatchina, ofreciendo una imagen extremadamente ambiciosa para su corta experiencia.

Para dar dos últimas pinceladas sobre su carácter, Bublik opina que la amistad es un concepto demasiado grande como para aplicarlo con sus compañeros de vestuario, al mismo tiempo que piensa que el tenis femenino no lo considera tenis, eso es “otra cosa”. Ideas todavía por madurar, al igual que su persona, las cuales iremos viendo evolucionar durante estos años dentro de la pista de tenis. ¿Será Alexander una versión moderna e igual de incontrolable que el antiguo Marat? El tiempo lo dirá.

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