El tenis femenino quiere entrenadoras

Muchas voces dentro del tenis femenino empiezan a abogar por una mayor presencia de mujeres como coach. Solo 3 top 50 de la WTA poseen entrenadora.

El tenis es uno de los deportes más igualitarios en cuanto a sexos. De eso no cabe ninguna duda. Los premios de los torneos cada vez son más igualitarios con hombres y mujeres. Aún quedan sin embargo algunos frentes abiertos donde el hombre se sigue imponiendo claramente. Uno de esos frentes es el del rol de entrenador. En el circuito masculino son contadísimos los casos en los que una mujer ha ejercido de entrenadora de un tenista y en el ámbito femenino la cosa no mejora mucho más. Tan solo tres jugadoras dentro de las 50 mejores cuenta con los servicios de una mujer como entrenadora. Prestigiosas voces dentro del tenis apuestan por una mayor presencia de féminas en estas labores para el futuro. Algunas de las más importantes federaciones de tenis ya están desarrollando programas para que la dinámica poco a poco vaya cambiando como refleja un brillante y esclarecedor reportaje de la edición digital de The New York Times.

Tres. Exactamente tres son las jugadoras dentro del top 50 de la WTA que se encuentran bajo la tutela de una entrenadora. La australiana de origen ruso Daria Gavrilova es una de ellas. Ha estado entrenada por la australiana Nicole Pratt hasta el final de esta temporada y ahora ha incorporado a Biljana Veselinovic a su equipo. Otra es la croata Ana Konjuh, que ahora trabaja con la ex tenista balcánica Jelena Kostanic Tosic. Para Konjuh, la presencia de un elemento femenino en su grupo de trabajo es fundamental, se crea una conexión distinta y más cercana que con un entrenador piensa. “Creo que esto es importante porque los hombres no han jugado en el circuito femenino. El tenis es diferente y Jelena ha pasado por todo eso, por lo que puede ayudarme. Un entrenador puede haber visto mucho tenis femenino, pero no es lo mismo que estar en la pista y jugando”, piensa la joven croata de 19 años que hiciera saltar la banca este pasado verano alcanzando los cuartos de final del US Open.

Y es que a priori sorprende que un deporte tan equiparado en cuanto a sexos como es el tenis la presencia de entrenadoras sea casi una anécdota. ¿Por qué ocurre esto? La mítica Chris Evert arroja luz sobre el tema: “Es mucho más duro para una mujer. Son 35 semanas al año entrenando, las semanas de viaje y las semanas que no se viaja entrenando con tu jugadora”, cuenta. Sin duda esa parece una razón de peso que puede disuadir a muchas ex jugadoras de élite de continuar ligadas al tenis profesional a través del perfil de coach.

Desde la WTA la intención es que este panorama cambie y las mujeres empiecen a copar en mayor número los puestos de entrenadora en el circuito femenino. “Nos encantaría sin duda ver algunas mujeres más entrenando en el circuito”, asegura el CEO de la WTA Steve Simon. La WTA está apoyando esta tendencia a través de un programa que busca redirigir el futuro de las actuales tenistas para que, una vez hayan finalizado sus respetivas carreras profesionales, pueden pasarse al ámbito del entrenador. “Es nuestra esperanza que esta opción puede ser viable cuando decidan acabar sus carreras, y no simplemente irse y trabajar en los medios o algo similar”, dice Simon.

La USTA está en ello y se encarga de impulsar iniciativas dirigidas precisamente a esto. Kathy Rinaldi, una ex top ten estadounidense, es ahora entrenadora y cuenta su experiencia. “Cuando empecé con la USTA, yo era básicamente la única mujer entrenadora aquí. Y cuando iba con los jóvenes o con los profesionales por los torneos, era una de las pocas entrenadoras que había”, recuerda. Sin embargo, observa un cambio evidente de tendencia. “Cuando viajo tanto con las júniors de la Fed Cup o incluso tenistas más jóvenes, veo más mujeres que se dedican a entrenar. De esta manera todas las entrenadoras pueden contactar unas con otras”, considera.

Chris Evert cree que en las bases está la clave para cambiar la situación. “Habría que empezar casi desde las raíces, ya que creo que muchas chicas crecen con entrenadores y de esa manera se acostumbran a ir subiendo de esa manera”, apunta. Martin Blackman, el manager general para el desarrollo de jugadoras de la USTA opina: “Creo que veremos algunos cambios con más presencia de entrenadoras entre las top 100 del circuito. La federaciones están empezando a introducir estos cambios”, anuncia.

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