La mayor rivalidad de siempre explicada por Roger Federer y Rafael Nadal

El suizo y el español explican lo que ha significado enfrentarse sobre la pista en tantas ocasiones. Detrás de su rivalidad, una gran amistad.

Han pasado ya unos días desde que vieramos a Rafael Nadal y Roger Federer presentar la Academia del tenista balear en Manacor, recordándonos a todos, irremediablemente, lo que ambos han representado en el circuito masculino, y lo que les queda. Sin embargo, nos faltaba descubrir su relación con palabras de los propios protagonistas, por medio de las declaraciones de los dos hombres que pusieron al tenis en lo más alto gracias a dos estilos antagónicos pero dos espíritus imperiales. Así lo vieron ellos y así nos lo transmiten a nosotros.

“Siempre lo hemos mantenido los dos sin excepción alguna: lo que pase fuera de la pista no afecta a lo que pase dentro”, destaca Nadal. “Creo que este es el éxito de nuestra rivalidad. No hemos dejado que los momentos de tensión o presión que hemos vivido dentro de la pista nos hayan nublado la mente para saber que el tenis no deja de ser un juego, algo que tiene un comienzo y un final”.

“Tenemos esta amistad especial que se ha creado a lo largo de los años”, antepone Federer. “Estoy orgulloso y honrado de estar aquí, he disfrutado mucho de nuestra rivalidad a pesar de que mi récord con Rafa no es muy bueno (23-11). Siempre será mi gran rival, el gran rival que he tenido en mi carrera. Él me hizo mejor jugador. No había visto a nadie con tanto poder, topspin y fuerza en una sola persona”.

Teoría sencilla pero ardua práctica. Enfrentarse 34 veces, robarse títulos el uno al otro y no caer en el odio mutuo. “Las relaciones y las personas van mucho más allá de cualquier tipo de momento en el que uno pueda estar más nervioso. Los dos hemos tenido claro nuestro papel y objetivo, teniendo un respeto máximo por el contrario”, respalda Rafa. “No es bonito que lo diga uno que es parte de ella, pero a nivel humano es una rivalidad ejemplar. Después de haber jugado por tantas cosas importantes en ningún caso es sencillo y lo hemos conseguido siempre. Tiene mérito y es gracias a nosotros dos y a todos nuestros entornos”.



Episodios tenemos muchos para elegir, aunque Roger, por ejemplo, se decanta por unos antes que otros. “La final de Wimbledon de 2008 y la final de Australia de 2009. Esos dos, si echo la vista atrás, la de Australia quizá me dolió más porque creo que jugué mejor y quizá fue el mejor partido que hemos jugado nunca, pero también grandes recuerdos para mí con la final de Wimbledon de 2007 y también la final de Miami 2005 en la que Rafa estaba dos sets y break arriba y de alguna manera, supe cómo remontar. Fue un gran momento en mi carrera”, recuerda el helvético. “Nuestras colaboraciones fuera de pista hicieron nuestro vínculo más fuerte y creo que eso hizo nuestra rivalidad aún más única. Disfruto con vernos de nuevo, poder ir a comer o cenar y no tenemos ese momento de: ¡Oh no, tú otra vez!”.

Para finalizar, el español deja en el aire un mensaje muy claro para sus seguidores, pero también para sus detractores. “No sé lo que puede pasar en el futuro, pero tanto él como yo estamos preparándonos fuerte para empezar la próxima temporada listos. Si lo conseguimos, no creo que nos hayamos olvidado de jugar al tenis”, concluye.

LA APUESTA del día

Comentarios recientes

¡No te pierdas ni una publicacion! X

Dale a "me gusta" en Facebook
Siguenos en Twitter