Steve Johnson, el nuevo estandarte del tenis americano

El californiano es el nuevo líder del tenis de Estados Unidos desbancando tras tres años a John Isner. Llega aquí siendo el 21º, el peor 'yankee' de la historia.

Con su triunfo el jueves ante Jo-Wilfried Tsonga en la ronda de octavos de final del Masters 1000 de Cincinnati, el californiano Steve Johnson sabía que se iba a encaramar a lo más alto del tenis estadounidense el siguiente lunes. Acababa así con tres años de dominio de John Isner. La realidad es que consigue este hito sin siquiera pasar la frontera del top 20, quedándose en el puesto 21. Supone para él ser el primer americano del ranking peor posicionado de la historia. Un claro síntoma de la frágil salud de un tenis demasiado bien acostumbrado a los grandes campeones.

Se las prometían muy felices los americanos vendiendo a bombo y platillo la gran terna de jóvenes figuras que llamaban a la puerta de la ATP. El torneo de Memphis registraba hasta 5 jugadores estadounindenses por debajo de 20 años en el cuadro principal, algo que no se producía desde la época inicial del que sería el 'Dream Team' de Estados Unidos con Chang, Courier, Agassi, Sampras y compañía. Uno de esos jóvenes, Taylor Fritz, alcanzaba la final de evento. Parecía el punto de inflexión estaba gestándose. Nada más lejos de la realidad. Ni él ni el resto de sus compañeros de camada han cumplido con la progresión esperada (quizá pueda salvarse Reilly Opelka). El tenis 'yankee' tiene ahora que centrar su atención, a una semana escasa del comienzo de su Grand Slam, en un tal Steve Johnson.

Este californiano natural de Orange, ha llegado a sus 26 años a la cúspide del tenis estadounidense. Una fantástica racha que se inició en el torneo inglés de Queen's le ha llevado hasta su mejor posición de siempre, la 21º y a ser el mejor tenista de su país justo antes del Abierto de los Estados Unidos. El peor de todos los tiempos. Al menos por ranking. Una victoria más en Cincinnati le hubiera hecho trepar al grupo de los 20 primeros. La progresión de Johnson no se ha vendido ni de lejos como la de otros. Ya con 24 años logró sus primeras semis en un ATP, el de Delray Beach. Lo que parecía un hecho aislado acabó siendo una realidad a finales de 2015, con una gran racha de resultados.

Pero en el naufragio de su tenis era más que evidente en 2016. Un triste bagaje de 6-14 en el primer tramo del año y un 0-6 ante tenistas por debajo del top 80. Pero todo cambió para él tras una interrupción por lluvia en la primera ronda de Queen's. Iba perdiendo 4-0 ante Richard Gasquet. En la reanudación levantó la desventaja para imponerse por 7-6 y 6-2. Haría después cuatro cuartos, unas semis y un título, el primero de su carrera. De la noche a la mañana. Steve Johnson, de estar totalmente olvidado, a ser el mejor americano en la víspera del US Open.

Una bonita historia que sin embargo esconde una dura realidad para el tenis estadounidense. Se van a cumplir en Nueva York 13 años desde que el último americano (Andy Roddick) ganará un Slam y ya más de 6 desde que levantara un título de Masters 1000. Lo que contrasta con el buen momento del tenis femenino que tiene tres top 10. Steve Johnson aporta su propia opinión sobre esta situación. "Es complicado, pero es la manera como se trata el deporte en Estados Unidos. Aman a los grandes. Aman a los campeones, independientemente del deporte. Es por lo que quieren a Michael Phelps. Es alguien que salí ahí y gana el oro. Esto es lo que los americanos quieren. No es algo malo. Siempre luchamos por la grandeza, pero es duro", comenta Johnson como recoge The New York Times.

Johnson se ha caracterizado por ser un tenis tremendamente aguerrido, que se clava a la pista y que es complicado de desbordar. Aunque hasta hace no tanto, se le podía ver tirando puntos, juegos y sets como si nada. Algo se fue amueblando en su cabeza, lo que le ha llevado hasta la cima del tenis americano. En Estados Unidos es fácil de decir que no esperaban que el sucesor de John Isner como mejor clasificado 'yankee' fuera Steve Johnson. La larga terna de talentosos tenistas que vienen por detrás estaban mucho más seguidos que este jugador. Sin embargo, a la chita callando, le tenemos como lo mejor que una super potencia histórica del tenis puede ofrecernos hoy en día. ¿Reflejo de una pobre realidad? ¿O aún le estamos subestimando? Solo el tiempo y su desempeño en la pista lo dirán.

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