Otro palo para David Ferrer en Cincinnati

El alicantino no se repone de la eliminación en los Juegos y cae en un mal partido ante Julien Benneteau por 6-4, 2-6 y 6-3 en la reedición de las semis 2014.

David Ferrer vuelve a probar los sinsabores de la derrota en el Masters 1000 de Cincinnati. Tras perder sorpresivamente en Río ante Donskoy, ha cedido en su primer partido del Masters 1000 de Cincinnati ante el francés Julien Benneteau por 6-4, 2-6 y 6-3. El de Jávea ha cuajado un choque lleno de imprecisiones, aunque parecía resolverlas en el segundo set. El buen tono en ataque de Benneteau fue finalmente suficiente para echar a Ferrer del torneo, del que fue finalista hace dos años, venciendo precisamente en semis a su rival de hoy.

Borrón y cuenta nueva para David Ferrer tras caer tempraneramente en los Juegos Olímpicos de Río ante el sorpresivo ruso Evgeny Donskoy. La primera piedra en su camino por un torneo que se le da muy bien como es Cincinnati no era otra que la de Julien Benneteau. Ni más ni menos que la reedición de las semifinales que ambos disputaron en 2014 con triunfo para el de Jávea. En aquella ocasión fue un paseo para el español. En esta la cosa iba a ser bien distinta.

Benneteau, poco a poco cogiendo ritmo tras estar bastante tiempo fuera de las pistas, salió como un cohete. En el tercer juego, y aprovechando varios errores de David, entre ellos una doble falta, cogía la delantera y se colocaba con break arriba y 2-1. Se creció enormemente y no dio prácticamente opción al español, que no olió una bola de rotura en toda la manga. El francés sacaba a las mil maravillas, repartía juego con potencia y colocación desde el fondo y aparecía por la media pista con acierto y destreza. El tenis académico del galo llevado casi a la perfección.

'Ferru' no estaba a gusto precisamente en el cemento de Ohio. Algo pesado de piernas y sobre todo de brazos. Sin demasiada fe en sus opciones. La puerta a la remontada se le abría en el juego en el que Benneteau debía cerrar. Con 5-4, el español levantó un 30-30 y tenía posición franca de revés en la media pista para firmar el punto y encarar su primera opción de rotura. Lamentablemente para sus intereses, estrelló la bola en la malla y a continuación el oriundo de Bourg-en-Bresse abrochaba por 6-4 el primer parcial, dando unas excelentes sensaciones ante un Ferrer demasiado tímido.

Esa timidez se iba a quedar en el banco para la segunda manga. El alicantino incrementó los decibelios de sus gritos en consonancia con la velocidad de sus bolas, mucho más hirientes que en el primer set. Pronto pincharía el francés, haciendo gala de la irregularidad que le caracteriza. Con 2-1, el de Jávea se marchaba en el marcador cogiendo la directa hacia el segundo parcial. Benneteau quedaba emborronado, perdido en un tenis diametralmente distinto al del inicio. Muchos fallos, pocos primeros y demasiado tiempo corriendo detrás de las pelotas de David que ya estaba en su salsa. A pesar de perder una de las roturas cuando iba 5-1, Ferrer supo apagar el pequeño incendio de remontada que estaba avivando Benneteau y consumaba el 6-2 en 31 minutos.

El definitivo tercer set iba a coronar al más regular de los dos. Al que menos concediera. Y ese no fue otro que... Benneteau. Contra todos los pronósticos, el francés se mostró más constante y enchufado en el tramo final que el alicantino. Ferrer perdió el libro de ruta que le había llevado a ganar con holgura la segunda manga y se lio con errores de derecha bastante gruesos. El galo cogió el libreto del primer set y lo llevó a cabo con eficacia. Si bien Ferrer amagó la remontada. Perdía 4-1 y doble break cuando se ató a la pista y comenzó a poner en duda el tenis del francés. Le rompió una vez y parecía que serían dos. Pero la segunda no llegó. Benneteau se aferró a sus opciones con mucho orgullo y la inestabilidad de David hizo el resto. Un tercer set de muchos altibajos de los dos, Benneteau ponía finalmente un 6-4 en el tercero que manda a Ferrer a casa mucho antes de lo que se esperaba.

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