¿Por qué se le resiste el Grand Slam número 22 a Serena Williams?

Desde Sports Illustrated analizan sus derrotas ante Vinci, Kerber y Muguruza y sacan varios factores comunes que ayudan a explicar que no haya cogido aún a Steffi.

Habitualmente se dice que a los grandes campeones o a las grandes campeonas se les gana con más facilidad en las primeras rondas. Ese es el momento de flaqueza, de adaptación al torneo donde son más vulnerables. Los últimos Grand Slams de Serena Williams, la indiscutible líder del tenis femenino, parecen contradecir esto. La americana se ha mostrado más débil y menos autoritaria y brillante al final del torneo, cuando se suponía que venía embalada y sin frenos hacia el título. Todo hay que decirlo, un título que no supone uno más. Sería el número 22 y por tanto el que le ponga a la misma altura de la alemana Steffi Graf en cuanto a coronas en Grand Slams.

Una tenista que a sus 34 años, plena de experiencia y trofeos, todavía tiene récords que superar y barreras que echar abajo. Una de esas barreras, de la más importantes, es sin duda igualar el récord de Grand Slams de Steffi Graf y por qué no, superarlo. Y eso justamente parece que está pudiendo con ella. Lo que han conseguido sus rivales su cabeza lo está haciendo posible. Un pequeño bloqueo mental que ha hecho que se le hayan escapado los tres últimos Grand Slams. Y nada ha tenido que ver con problemas físicos o bajo nivel de forma o pobre estado anímico. Es la número 1 con mucha distancia sobre las demás a pesar de que disputa pocos torneos. Precisamente eso podría haber repercutido en derrotas tempraneras en los grandes torneos achacable a falta de rodaje. Pero como se ha dicho anteriormente, su problema no ha sido perder pronto, ha sido competir como ella sabe competir en los momentos decisivos, en las finales o últimas rondas.

No solo hay percepciones y sensaciones de lo que ha transmitido Serena en sus últimas derrotas y decepciones en los Grand Slams. También hay números. Sports Illustrated arroja luz sobre ello basándose en un análisis realizado por la infografía de Wimbledon.

Empezamos por su derrota en las semifinales del pasado Abierto de los Estados Unidos. Esa quizá, fue la más dura de todas, la que ha pesado en el resto. Serena tenía ante sí la posibilidad de conseguir el Grand Slam (ganar los cuatro grandes) en una misma temporada. Pero una veterana italiana de golpes cortados, juego en la red y un tenis muy clásico como era Roberta Vinci echó por tierra tal empresa. La menor de las Williams cometió hasta 40 errores no forzados en aquel partido, una cifra más propia de la primera semana de competición, ni mucho menos de una semifinal.

Ese gen ganador tampoco lo sacó a relucir. De las seis oportunidades de rotura de las que dispuso en los dos sets que perdió, solo ganó una. Tremendamente fallona con el revés (22 de sus 40 errores vinieron por ahí), evidenciando falta de movilidad en sus pies, como si le pesaran más de la cuenta.

En la final del Abierto de Australia el pasado enero, donde también cayó derrotada en tres mangas aunque esta ocasión en la final del torneo por Angelique Kerber, la americana volvió a desplegar un rosario de errores no forzados generoso. Hasta 46 cometió Serena, con un bajo porcentaje de primeros saques (53%). Es curioso ver como en el set que ganó tan solo falló sin ser forzada 5 bolas, mientras que en los otros acumuló los restantes 41. Lo más curioso de todo ocurrió en la final de Roland Garros, donde la americana no fue la que más arriesgó y la que más falló. Y aún así, fue vencida y además sin ganar un solo set.

Garbiñe Muguruza fue más agresiva que ella y cometió más errores no forzados (25 por 22 de Serena). Pero claro, ganó 13 puntos más que la americana conectando ganadores o forzando errores (57 por 44). De nuevo, ese fantástico primer saque abandonó a Serena, que fue blanco de las feroces acometidas de la española. Tan solo un 49% de primeros pudo colocar. Con el segundo se mostró muy vulnerable, cediendo 20 de los 35 puntos que se tuvieron que jugar con el segundo saque de la de Michigan.

Los números desde luego que no engañan. Y dejan en muy mal lugar a Serena, en el momento en el que deberían ensalzarla. Las rivales también juegan y lo han hecho de una manera formidable, jugándole de tú a tú y sin miedo. El miedo y esa barrera psicológica que sí ha mostrado Williams y que le ha impedido hasta la fecha dar caza a Steffi Graf. En Wimbledon tiene una nueva oportunidad, allí donde alzó su último título de Grand Slam. ¿Volverá a ser humana, se pondrá nerviosa y fallará más de la cuenta? ¿O volverá a recuperar el modo reina del tenis femenino, que arrasa allá por donde va?

Calendario ATP/WTA

Calendario ATP 2021

Comentarios recientes