Sara Sorribes, en el sacrificio está el éxito

Esta es la historia de una chica que desde pequeñita recorría 60 kms cada día para ir a entrenar despertándose a las 6:30 de la mañana buscando su sueño: ser tenista.

Sara Sorribes en Roland Garros 2016
Sara Sorribes en Roland Garros 2016

Cuando se habla de promesas del tenis español en categoría femenina, pocos tienen en cuenta a Sara Sorribes. Mientras muchas de las miradas apuntan hacia Paula Badosa o Aliona Bolsova, esta vallense de 19 años sigue labrándose su camino en silencio, a base de mucho trabajo y sacrificio. Los que la conocen, destacan su humildad y lo sorprendentemente madura que ha sido siempre a pesar de su corta edad. Esta es la historia de una chica que ha hecho infinidad de sacrificios para llegar a ser profesional y es que está donde está por méritos propios.

Nacida en Vall D'Uxó, Sara cogió su primera raqueta con tan sólo dos años. Su abuelo materno le hizo un regalo que desde entonces, no ha soltado. El gusanillo del tenis se lo terminó de despertar su madre, que era entrenadora del club de su pueblo y le comenzó a iniciar en el juego. Lo que empezó siendo un pequeño hobby para una niña, se convirtió en una pasión que ni las extensas jornadas alternando largos viajes, estudios y entrenamiento lograron apagar.

Con 12 años, Sorribes fichó por la Academia de TenisVal. Un par de horas entrenando con Pancho Alvariño le bastaron para querer trabajar junto a él y Jorge García. Entrenar allí suponía un duro esfuerzo por parte de la vallense ya que debía viajar 60 kilómetros desde su casa a la Academia cada día. Un sacrificio que hacía encantada a pesar de lo tedioso que llegaba a ser. Era capaz de levantarse cada día a las 6:30 de la mañana para subirse al coche con sus padres y entrenar. Allí, jornada a jornada, fue puliendo la tenista que es hoy día.

Sara se escapa del patrón típico de la tenista que reina hoy día en el circuito. De ella, destacan su inteligencia sobre la pista. Pancho Alvariño comentaba de ella cuando era más pequeña que era "muy lista, terriblemente lista. Su cabeza es lo mejor de ella". La vallense es muy alta (1,76 metros) y posee mucha potencia. Le encanta tirar hacia delante y rematar los puntos en la red aunque también se defiende muy bien desde el fondo. Con todavía muchos aspectos con un amplio margen de mejora como su saque y su derecha, los que ella misma señala como sus puntos débiles, tiene en su revés y su volea las bases de su tenis.

Sorribes tiene el honor de haber sido la tenista española más joven de la historia en lograr su primer punto WTA con tan sólo 14 años y 5 meses. Desde entonces, ha sido campeona de España y de Europa y ya suma varios títulos ITF en sus vitrinas. En este 2016, Sara ha conseguido jugar por primera vez el cuadro de un torneo de Grand Slam. Lo logró en Roland Garros tras pasar la fase previa, en ese torneo que desde pequeña siempre señaló como el sueño que le gustaría poder hacer realidad un día, ganando allí.

Esta semana está compitiendo en Mallorca gracias a una invitación y no la ha podido aprovechar mejor ya que en su debut derrotó a su amiga Paula Badosa, otra de las promesas del tenis español. Tendrá la suerte de poder enfrentarse en segunda ronda a uno de sus ídolos de la infancia, Ana Ivanovic. Contaba ayer que cuando era pequeña, siempre escogía a la serbia en la consola. Tener enfrente a alguien a quien admiraste impondría a cualquiera pero Sara explicaba que se olvidará de quién tiene delante para hacer únicamente su trabajo. Una muestra más del carácter de este chica.

Sara sólo piensa en tenis. Tan solamente hay que pasarse por su Twitter para darse cuenta de ello. Mientras otras chicas de su edad suelen postear las típicas fotos selfie, en el Twitter de Sorribes sólo se respira tenis. Fotos de entrenos, con sus compañeros, en torneos ITF y junto a "las mayores" de cuando fue a la Fed Cup. Está concentrada al 100% en tenis y esto lo demuestra. Tiene bien claro cuál es el camino y no se quiere desviar del mismo.

Con importantes empresas a su espalda que la apoyan como Nike, Vodafone, Babolat o el propio Villarreal Club de Fútbol, Sara tiene la tranquilidad de que hay gente por detrás que sustentan su trabajo para que ella únicamente tenga que centrarse en su tenis y en seguir entrenando y aprendiendo.

El éxito de Sorribes es el éxito de una chica que ha hecho muchos sacrificios para ser profesional. Porque en eso reside el éxito, en renunciar a muchas cosas cuando se es pequeño sin ninguna certeza de nada. Ella lo consiguió. Todo se lo ganó ella sola. Ahora, todo lo que venga, será un premio que ella se ha merecido por méritos propios. Que tengan cuidado en el circuito que Sara Sorribes no le tema a nada ni a nadie y viene con ganas de hacer grandes cosas.

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