Thiem sigue quemando etapas

El austriaco supera a Roger Federer por segunda ocasión consecutiva, esta vez sobre hierba. Thiem accede a su quinta final de la temporada.

Entre chaparrón y chaparrón, Dominic Thiem aprovechó para lograr una de las victorias más especiales de su carrera. Vencer a Roger Federer (3-6, 7-6, 6-4), sobre hierba, en unas semifinales y por segunda ocasión en su carrera. Estamos hablando de desafíos solo al alcance de unos pocos elegidos. El austriaco sigue creciendo de manera imparable y ya espera oponente para esta final de Stuttgart, la quinta de su excelente temporada.

Para todos aquellos amantes del arte contemporáneo, el primer set entre esos dos jugadores bien podría encuadrarse o colocarse en una de las mejores galerías de Alemania. Roger Federer volvió a sacar todo su arsenal sobre hierba y demostró el motivo de sus 15 títulos sobre la superficie más rápida de todas. Enorme servicio, determinación en la red y llevando el ritmo del encuentro a una marcha que Thiem no acertaba a perseguir. Un 6-3 que nos dejó disfrutar de la mejor versión del suizo muchos meses después. Parecía que los papeles estaban ya repartidos, pero todavía quedaba hierba por cortar.

Enfrente estaba el número siete del mundo, que de tenis controla un rato, pero todavía algo perdido entre el pasto. El reto de vencer al mejor de siempre sobre el terreno se antojaba tan complicado como atractivo, así que no perdería nada por intentarlo. En la reanudación salió sin complejos a producirle nervios a su oponente, ¡un 5-0 de salida! Algunos ya pensaban en ver al helvético encajar un ‘rosco’ en pasto, algo que solo había le había ocurrido en 1999 ante Black. Se formó tan rápida la idea en la cabeza del austriaco que se esfumó antes de que pudiera dibujarla. Reacción del número tres del mundo y empate a cinco para sorpresa de todos.

Ambos se dieron una tregua después de este cruce de rachas, hasta que el tiebreak tocó a la puerta para poner una solución. Aquí volvió la igualdad, pero también las sorpresas. Hasta dos pelotas de partido tuvo en mano Roger, una desde el resto y la otra con el servicio. Pero Dominic no se rindió y encontró petróleo en su constancia e insistencia. Al final fue el austriaco quien se llevó la segunda manga, no como él hubiera querido (llegó a ir 5-0 arriba) pero sí con una dosis extra de confianza para encarar el tercer parcial. Aunque eso sí, sería después del chaparrón que obligaba a ambos jugadores a irse a vestuarios.

Media hora de pensamientos y revuelos que sirvieron para que los dos contendientes salieran con muchas dudas a pista, aunque hubo uno que lo pagó más. En el séptimo juego, Thiem se reveló ante el suizo y convirtió el esperado quiebre, pero todavía faltaba algo de drama por contar. De nuevo la lluvia hizo acto de presencia y otros 20 minutos de parón. Pero Thiem ya estaba rodando a otro nivel, volvió ahí fuera y cerró el telón como los grandes, sin complejos.

Se trata de la segunda derrota consecutiva de Federer ante Thiem tras la vivida en Roma hace unos meses. Esta vez, sobre hierba y sin lesiones de por medio. Un golpe duro para el suizo que no se va de Alemania con demasiadas esperanzas. El austriaco, en cambio, inmerso ya en su quinta final de la temporada, la primera de su carrera sobre pasto. Crecimiento permanente para un chaval llamado a liderar este deporte.

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