Carla Suárez da una lección de competitividad

La canaria realizó un tenis muy completo, eliminó a Dominika Cibulokva en tres sets y se metió, un año más, entre las 16 mejores de Roland Garros.

Carla Suárez, cabeza de serie número 12 del cuadro femenino, impartió una clase de tenis sobre tierra batida en la pista número 2 de Roland Garros. La española se impuso en tres sets a la 22º favorita al título, Dominika Cibulkova, por un marcador de 6-4, 3-6, 6-1 y se metió en los octavos de final de su Grand Slam predilecto. Pese a que el partido contó con varios fallos por el lado de ambas tenistas (96 errores no forzados en total, 48 de cada una), se pudieron observar grandes tantos de tenis, puntos trabajados y la emoción de una tenista que despliega su mejor tenis sobre el polvo de ladrillo.

El partido fue una auténtica batalla de largos intercambios desde el fondo de pista, de ángulos cortos, de tiros ganadores paralelos, cruzados y un repertorio de dos jugadoras que se desenvuelven a la perfección desde la línea de base y sobre tierra batida. Carla compitió con determinación desde el inicio hasta el final, con mucho orden en sus tiros, en la elección de los mismos y en la ejecución.

Suárez no se achicó ante una competidora nata como Cibulkova e intentó buscar los puntos, tener iniciativa, ser agresiva. Algo que no es fácil para su estilo de juego y más aún debido a las condiciones pesadas de las pistas en París. Sin embargo, lo intentó, lo buscó y le salió. Cada juego era una partida de ajedrez. Los tiros tenían siempre una intención, nada quedaba al azar y el resultado eran unos games duraderos. En apenas 24 minutos el partido recién estaba 2-1 para Suárez.

Carla estuvo mejor en la primera manga. Supo romperle tres veces el saque a su rival (ella lo cedió en dos ocasiones), cometió menos fallos que Cibulkova y esto le permitió golpear primero para llevarse el primer set por un ajustadísimo 6-4 en el marcador.

En la segunda manga, Carla tuvo que pedir la entrada del fisioterapeuta a la pista. Esta le preparó una colchoneta, le tiró unas toallas encima e hizo poner a la española recostada y boca arriba. El muslo derecho la estaba incomodando y lo notó en unos juegos. Comenzó con el marcador adverso en el segundo set, pero no pudo ponerse cerca de Cibulkova en ningún momento. La pequeña rubia igualó el partido.

En el parcial definitivo, Suárez supo dejar atrás las molestias físicas, se centró en el tenis y despuntó de inicio en el marcador. Equilibró tiros ganadores con errores no forzados (12 de cada uno) y aprovechó el mal hándicap que firmó la eslovaca en este apartado (6 winners y 13 fallos).

Gracias al triunfo, Carla queda a un partido de firmar unos nuevos cuartos de final en París. Serían sus terceros, tras los conseguidos en 2008 y 2014. El lunes chocará ante la kazaja Putintseva, 60º del ranking mundial.

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