Djokovic va como una moto hacia las semis

Novak Djokovic da un pasito más y se mete en las semis del Masters 1000 de Madrid tras contrarrestar el tenis de cañonazos de Raonic por 6-3 y 6-4. Ahora, Nishikori.

Novak Djokovic ha sido el último cuartofinalista en colarse en las semifinales del Mutua Madrid Open 2016 tras batir con bastante comodidad al canadiense Milos Raonic por 6-3 y 6-4 en 1 hora y 44 minutos. El serbio ha controlado de cabo a rabo el choque, rompiendo pronto, especialmente en el segundo set, dominando a su antojo al canadiense. Se medirá en semis al japonés Kei Nishikori.

Interesante la prueba que delante Novak Djokovic en los cuartos de final del Mutua Madrid Open. Milos Raonic no iba a darle el ritmo que si le dio Borna Coric o Roberto Bautista. El montenegrino de nacimiento cuajaba un primer set muy bueno, sacando bien no, espectacular, con un 86% de primeros servicios. Pero claro, delante estaba el mejor restador del mundo. Tarde o temprano llegaría el break. En el sexto juego fue cuando el serbio decidió que rompía el servicio y se colocaba 4-2.

Tampoco Djokovic estaba sacando mal. Terminó ganando en el primer set el 78% con primero y el 78% con segundo. Tan solo 6 puntos cedidos ante un Raonic que ha mejorado mucho desde atrás y que pega durísimo de derecha. La superioridad de Novak era insultante. Un passing shot de derecha tremendo suponía el 4-2 en la única opción de rotura que necesitó. Poco más necesitaba para llevarse por 6-3 el primer set.

El partido corría peligro de romperse muy rápido en el segundo acto. Djokovic no estaba por la labor de alargarlo y salía a por un break tempranero. A las primeras de cambio Djokovic echaba abajo el saque de Raonic, moviéndole de lado a lado, zarandeando al gigante canadiense, cuyos tiros tan peligrosos contra casi todo el mundo, contra el serbio quedaban estériles. Por poco no hizo Raonic el contrabreak en el siguiente juego, aprovechando algo de relajación del número uno. Ahí se puso serio Djokovic y problema resuelto.

Raonic salvaría la más que posible posibilidad de rosco en el segundo, evitando en varias oportunidades una nueva rotura del balcánico. Se enredaba con errores no forzados, prueba de que se quedaba sin fe. No veía hueco en Djokovic.

A ritmo de saque se fue desarrollando el set tras los primeros compases tan movidos. Muy serios con el saque los dos, mucho más directo lógicamente el canadiense que el serbio. No tenía pinta de que el panorama del último cuarto de final fuera a cambiar mucho.

Un último tramo de emoción nos iba a deparar este duelo. Raonic salvaba bola de partido al saque y después, con 5-4 del serbio y servicio para cerrar, las ansias y las ganas por terminar le hicieron cometer más errores que en casi todo el resto del partido. Raonic dispuso de bola para romperle el saque y alargar la contienda pero férreo como acostumbra, el número uno se escapó del atolladero. Tampoco cerraba al saque. Momentos de tensión y agobio que acabarían disipándose. Djokovic firmaba un 6-3 y 6-4 donde, quitando las oportunidades falladas en el segundo set, ha mostrado un nivel espectacular. Kei Nishikori es la siguiente piedra en su camino hacia un nuevo título.

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