Masters 1000 Montecarlo: Previa semifinales

Dos auténticos partidazos que dirimirán la final de Montecarlo 2016. Nadal-Murray en su 23º choque y el duelo fratricida inédito en tierra entre Monfils y Tsonga.

Analizamos las dos semifinales del Masters 1000 de Montecarlo. Por un lado, el clásico entre Rafa Nadal y Andy Murray en su versión número 23. Por otro, la lucha por ser el primer francés en la final monegasca desde Cedric Pioline en el 2000, entre Gael Monfils y Jo-Wilfried Tsonga.

1ª semifinal (13.00h) Rafael Nadal – Andy Murray

Auténtico duelo de titanes el que nos espera para abrir la penúltima jornada del Masters 1000 monegasco. Ambos lejos de su mejor nivel, especialmente el británico, pero ambos con ilusiones y confianza renovadas tras apabullar a sus rivales en la ronda de cuartos de final. Rafa perdió tan solo 5 juegos ante todo un Stan Wawrinka mientras que Murray cedió todavía menos games en su victoria aplastante sobre el canadiense Milos Raonic 6-2 y 6-0.

Será su octavo enfrentamiento en tierra batida y el tercero de ellos en el Principado de Mónaco. El cara a cara global lo domina el tenista de Manacor por 16-6, mientras que en arcilla la ventaja del español, como es natural, es más clara aún, siendo de 6-1 el balance. Pero esta vez habrá un factor muy importante y a tener en cuenta. La última vez que se vieron las caras en tierra fue Murray el que consiguió llevarse el gato al agua. Fue el año pasado en la Caja Mágica de Madrid donde el escocés se impuso por 6-3 y 6-2 en la final del torneo. Si bien, los 600 metros de Madrid no los tiene Montecarlo, y lo que es más, el precedente más inmediato entre ellos se lo apuntó Nadal en las Finales ATP donde ganó en casa de Murray por 6-4 y 6-1.

Por tanto, ¿qué podemos esperar del 23º Nadal-Murray? El choque que tuvieron en las semis de 2011 donde Murray forzó el tercero jugando más de tres horas de durísima batalla, puede ser lo que más se asemeje a lo que veamos en esta ocasión. Nadal viene cogiendo ritmo en tierra tras un primer día gris contra Bedene, mejor, sobre todo de cabeza ante Thiem, y brillante ante Wawrinka. El escocés viene con la misma línea ascendente. Muchas dudas ante Herbert el primer día, sobreviviendo a una desventaja considerable de 2-6 y 0-3 con doble break ante Paire y arrasando ante un sacador como Raonic en los cuartos.

Murray deberá sacar la artillería pesada si quiere plantarse en su primera final en Montecarlo. Grandes saques y juego bastante directo para cortar el ritmo de Rafa, que si coge calor y se siente a gusto en el fondo de pista acabará a buen seguro por maniatar al escocés y lo zarandeará de lado a lado como ha ocurrido en algunas ocasiones, véase Roland Garros. Una batalla a cara de perro entre dos gladiadores donde el físico y la mente jugarán de nuevo un papel capital.

2ª semifinal (15.30h) Gael Monfils - Jo-Wilfried Tsonga

Una semifinal totalmente gala por la parte alta del cuadro, lo que asegurará un finalista francés en Montecarlo 16 años después de que lo hiciera Cédric Pioline en 2000, ganando la final al eslovaco Dominic Hrbaty. Se prevé un partido muy tenso e igualadísimo, como buen derbi. El cara a cara está además 5-5, lo que da una idea de lo parejos que están ambos contendientes. Lo curioso es que será el primer tête-a-tête entre ellos sobre polvo de ladrillo. Todos los precedentes fueron jugados sobre cemento. El más reciente concretamente en Miami en 2015, donde prevaleció la raqueta parisina de Monfils por 6-4 y 7-6. Menos en una ocasión, los duelos entre ellos se han resuelto en dos mangas, dato curioso también.

El momento de forma de Monfils y su mejor adaptación a la tierra batida le confiere quizá algo de favoritismo ante Tsonga. La Monf está en un momento dulce de su carrera en esta primera parte de 2016, donde ha cosechado grandes resultados en todos los torneos importantes. Pero ninguno espectacular. Esta es su oportunidad. Un camino hasta semis inmaculado, sin ceder un set y con mostrando un control de los partidos muy grande. Tsonga por su parte afronta su segundo envite de semifinales en el Principado con la tremenda confianza que da el haberse cargado de nuevo a Roger Federer. Su transitar no estaba siendo el más brillante pero una victoria lo puede cambiar todo. El problema para él es que pueda acudir cansado a su cita con Monfils. Cansado mentalmente sobre todo por un partido tan tenso y emocional como el vivido ante el suizo.

Será un precioso duelo, lleno de tensión y con mucho por ganar. Donde veremos un choque de estilos entre la velocidad y el juego de red de Tsonga y el temple y el despliegue físico y defensivo de Monfils desde más allá de la línea de fondo. Vaya dos semifinales nos esperan en Montecarlo. Para no despegarse del asiento.

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