Miami, tenemos un problema

El torneo de tenis de Miami pasa por un momento delicado debido a la incapacidad de renovar sus infraestructuras y podría hacer las maletas más pronto que tarde.

Llega el fin de semana en Miami y la organización sonríe porque ya solo faltan las cuatro finales por celebrarse: las dos en individuales y las dos en dobles. Sin embargo, una noticia ocupa todos los titulares de la prensa y las páginas webs que poco o nada tiene que ver con esos cuatro partidos: el torneo está en peligro de extinción. Una batalla legal y cultural amenaza a Florida con perder el segundo Masters 1000 / Premier Mandatory de la temporada debido a la restricción que existe sobre una remodelación y modernización de sus instalaciones. Al no haber luz verde, la posibilidad más cercana es la de mudarse a otro ciudad, incluso otro país, pese a que el contrato indica que todavía existen ochos años de permanencia en Crandon Park.

Antes de nada, hay que explicar la presión por modernizar el complejo de Cayo Vizcaíno viene debido a una de las consignas más antiguas de todos los tiempos: observar y copiar lo que hace el vecino. Otros torneos de Masters 1000 han evolucionado durante los últimos cursos a pasos agigantados, sobre todo el de Indian Wells, celebrado dos semanas antes que el de Miami. Éste, sin embargo, lleva en marcha desde 1985 y no es que se haya involucrado en demasiadas reformas, por no decir que en ninguna. Tiempos felices al recordar cómo los jugadores votaban al torneo de Florida como el mejor certamen del año, hasta en ocho ocasiones ganó el concurso. La última, en 2008.

Y entonces, ¿por qué no se llevan a cabo las reformas? El conflicto nace con Bruce Matheson, descendiente de la familia original propietaria de los terrenos de Crandon Park, los cuales fueron donados hace casi un siglo al condado con una condición muy severa: el respeto a la naturaleza. Para quien no conozca la zona, se trata de un lugar donde habitan numerosas aves y algunas especies marinas, algo que quizá no case muy bien con el negocio del tenis. Matheson, en cuestión, es uno de los grandes enemigos de IMG, la firma organizadora del evento más importante de la ciudad. El dilema llega cuando las urnas indican que el 70% de la ciudad apoya el torneo, pero un tribunal falló el pasado diciembre en favor de la prohibición de la celebración de cualquier acto en un lugar que sigue siendo público.

"El Miami Open puede permanecer en el Centro de Tenis de Crandon Park por el saldo de su contrato en curso, que es de alrededor de ocho años. Después, el torneo decidirá si quiere quedarse en virtud de un nuevo contrato y cumplir con el Plan Maestro de Crandon Park. No lo sé”, declara Matheson en el artículo de Sebastian Torok para el diario La Nación. Las inversiones evaluadas estaban consideradas en 50.000.000 de dólares, un plan financiero que contaba con la ampliación de la pista central, la creación de un nuevo estadio y mejorar las canchas externas entre otras cosas. Djokovic, Azarenka, Federer, Serena, Murray, Hingis, Agassi, Steffi o Sampras conquistaron en algún momento Cayo Vizcaíno y fueron construyendo la historia de este magnífico torneo. ¿Qué opinan los jugadores sobre esta posible noticia?

"Me encanta estar aquí, en Miami. Tiene mucha historia, además puedo hablar en español con prácticamente todo el mundo. Me siento muy cómodo en esta ciudad. Sigue siendo un evento espectacular, no sería bueno que se mudara, pero también es cierto que necesita actualizarse como Indian Wells"Destino”, afirma Rafa Nadal. Vengo aquí desde que tengo 14 años. El torneo me encanta. Es importante, lo disfruto, espero que siga por mucho tiempo aquí. Es un lugar hermoso para jugar", expresó Roger Federer. "Key Biscayne es como el paraíso de los jugadores. Las playas, el clima. No tiene muchos de los lujos de Indian Wells, pero posee corazón e historia, tiene un montón de aficionados. Personalmente, estaría decepcionara si se mudara", argumentó Chris Evert, la campeona de la segunda edición del certamen.

Todos apoyan al torneo pero saben que no es fácil que todo salga como desean. Los propietarios, como es lógico, piensan en el negocio. Y como no vean el contexto rentable no tardarán en hacer las maletas y coger el avión. Se habla ya de Lake Lona (Orlando), también de Pekín, incluso Dubái, lugares donde no escatiman a la hora de invertir billetes. Muchos frentes abiertos y un torneo que salvar. El tiempo dirá cuál será su destino.

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