Carlos Moyá: “La meta de Raonic es ser número uno del mundo”

El entrenador mallorquín habló sobre su pupilo, la relación que guardan y el análisis a estos primeros tres meses de competición juntos.

A no ser que esta noche Kei Nishikori salga campeón del torneo de Miami, Milos Raonic cerrará este primer trimestre del curso como segundo mejor jugador de la temporada. ¿Qué ha hecho el canadiense para ganar esta regularidad y no bajarse todavía de los cuartos de final en ningún torneo? Entre muchas cosas buenas, una de las más relevantes fue la de contratar a Carlos Moyá como entrenador a finales del curso pasado. El técnico español explica sus vivencias con Milos hasta el momento en los micrófonos de Planeta Tenis.

“Un buen trimestre, muy bueno. Solo llevamos tres meses pero es un indicativo de cómo está yendo el año, aunque todavía falta mucho por delante. La meta para él sería meterse en el Masters de Londres y está claro que empezar así da mucha confianza. Campeón en Brisbane, semifinales en Australia, finalista en Indian Wells y ahora cuartos de final en Miami… esto te da una muestra de la regularidad que está teniendo y refleja que esa gran posición que ostenta ahora mismo en la Race es totalmente merecida”, afirma Moyá con contundencia.

“Yo empecé con él oficialmente a finales diciembre, pero ya estuvimos juntos los primeros días probando durante una semana en la IPTL, ya que él jugaba allí y yo también. Estuvimos un buen rato hablando sobre cómo veíamos su tenis, las metas, aspectos a mejorar… aunque yo creo que más que mejorar una serie de tiros en concreto, lo realmente importante era imponer un patrón de juego claro, mejorar en ciertos puntos, el sistema de juego tenerlo muy claro y no ser un kamikaze como quizás fuera antes, donde se basaba demasiado en su saque al llegar a los tiebreaks, donde era claro favorito. No estaba desarrollando demasiado su juego”, explica el primer español en lograr ser número uno del mundo.

“Yo le he intentado convencer, subrayando antes que sus principales armas son el saque y la derecha, que es un jugador con mucho más talento de lo que la gente puede pensar. Él puede jugar muy bien desde el fondo de la pista y de hecho lo está demostrando en la cantidad de breaks que está consiguiendo. Se ve un poco en el hecho de que esté 2 en la Race y los partidos que ha ganado ante hombres que antes le costaba mucho ganar, dice mucho de su evolución”, argumenta el mallorquín.

Se podría decir que se han juntado todos los elementos necesarios para fabricar un producto óptimo. “He de admitir también que soy muy afortunado por haberlo cogido justo en este momento que está en plena madurez. Los 25 años de ahora en un tenista son los 19-20 de hace una década. Está totalmente convencido de sus posibilidades y el potencial que tiene, igual que sabe que tiene alrededor un equipo de trabajo muy bueno. Yo solo viajo unas 15 semanas con él pero tanto Ricardo Piatti como su preparador físico, fisioterapeuta o médico están haciendo un trabajo enorme”, subraya.

Pero no todo lo hace la genética, también una infancia difícil que hizo madurar antes de tiempo a Milos. “Yo cuando veo su juego, estando con Galo Blanco que es amigo mío, empiezo a seguirle con especial cariño pero sin llegar a conocerlo. Luego ya en el trato es donde él me ha transmitido esa ambición y esa ilusión sin límites. Es un jugador que en su juventud ha tenido que superar muchas adversidades, emigrando de un país a otro totalmente nuevo, entrenando de 06:00 a 08:00 de la mañana o a partir de las 23:00 de la noche porque las pistas son más baratas… eso te hace ver que será un jugador totalmente dedicado a lograr sus metas, intentar ser número uno y ganar Grand Slams. Solo con vivir un día con él ves la dedicación que tiene en evolucionar, cuidad su cuerpo y mejorar su tenis. Esta entrega no se ve en todos los jugadores”, reitera Moyá.

¿Y su carácter? Quizás demasiado frío, según suelen insistir en las redes sociales. “Es un carácter de lo que era la antigua Yugoslavia, muchos más introvertido y totalmente opuesto a lo que puede ser el carácter latino o español. Pero él está completamente decidido a ser número uno y conseguir esa meta. Él lleva todo el carácter por dentro e intenta que no salga. Aunque por la tele puede parecer algo apático, puedo asegurar que es tremendamente luchador. Quizá algo que todavía no ha sabido hacer es canalizar esas ganas que tiene de ganar en situación críticas como puede ser una final”, declara el balear al equipo de Planeta Tenis.

Cerrado ya estos tres primeros meses, ahora es turno de centrarse en el polvo de ladrillo. “Para mí es un jugador que en pistas no tan rápidas le puede ir mejor, aunque no es su superficie predilecta. Su saque va a ser igual de complicado de quebrar en la arcilla, o al menos parecido. Ha hecho cuartos de final en Roland Garros, cuartos de final en Montecarlo o Madrid, semifinales en Roma o Barcelona… tampoco es una superficie desconocida para él. Y también, tal y como están las superficies hoy en día, todos los jugadores que están ahí arriba son capaces de adaptarse a cualquier lugar”, concluye Charly.

LA APUESTA del día

Comentarios recientes