Murray: “Nunca me sentí cómodo jugando en Indian Wells”

El escocés reconoce que las pistas californianas no son su fuerte tras perder tempraneramente ante Delbonis y pone ya sus miras en un gran torneo para él, Miami.

Andy Murray, el número 2 del mundo, protagonizó esta semana una de las derrotas más sorpresivas de lo que llevamos de curso tenístico. Se vio superado en la tercera ronda de Indian Wells por el argentino 53 del mundo Federico Delbonis, un tenista cuyo hábitat es casi al 100% la tierra batida y no el cemento. El de Dunblane, lejos de preocuparse, quiere quitarle hierro al asunto y disfrutar de la reciente paternidad además de poner sus miras en el próximo Masters 1000 de Miami en Cayo Vizcaíno, donde siempre ha desarrollado mucho mejor juego que en el desierto californiano.

Nunca me sentí cómodo jugando en Indian Wells”, comenta el escocés en declaraciones que recoge Tennis.com. Los números cantan por sí solos. En Indian Wells tiene una sola final, la de 2009 en la que salió apalizado por Nadal. Mientras que en Miami ha alcanzado el último partido en cuatro ocasiones (2009, 2012, 2013 y 2015) levantando el título en dos de ellas (2009 y 2013).

“He probado varios tipos de preparación cuando he venido pronto a Indian Wells, pasando mucho tiempo en pista. Otras veces he acudido tarde como en esta ocasión, tras la Copa Davis. Ya sabes, obviamente lleva su tiempo el acostumbrarse a las nuevas condiciones independientemente de dónde se juegue. Pero aquí nunca he podido encontrar una manera de sentirme cómodo”, se ha sincerado.

El tenista británico reconoce que las condiciones que presenta Indian Wells no son las idóneas para él. Mayor velocidad y un bote más alto de la bola que le perjudican más que ayudan. “Cambié el encordado de mis raquetas como cuatro o cinco libras más duras (unos 2,5 kilos más de tensión) que en la Copa Davis, lo que es bastante”, reconoce Andy. “Aquí es donde realmente tengo que encordar con más peso las raquetas, más que en cualquier otro torneo del año. Pero sigo sintiendo que no me van los golpes. Hago gruesos errores. En el tie-break se pude ver como tiré dos reveses largos y luego un par de bolas a la base de la red casi”, comenta Murray.

Con este panorama, no es difícil adivinar que el escocés está deseando echar a rodar en uno de sus torneos preferidos, donde ha entrenado miles de veces, las pistas de Crandon Park en Key Biscayne, Miami. Además podrá reencontrarse con su esposa y su recién nacida hija Sophia. Un cúmulo de circunstancias que a buen seguro impulsarán al número dos del mundo y que le harán ser de nuevo uno de los principales candidatos a llevarse el conocido hasta hace poco como el ‘quinto Grand Slam’.

“No estoy muy preocupado de cómo estoy jugando ahora. Creo que lo haré mejor en Miami porque he jugado bastante bien en la Davis. Fue un buen entrenamiento para mí. Jugué largos partidos en la Copa Davis y también esta semana”, asegura.

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