El abismo de las fases previas

España acumula once Grand Slams consecutivos sin que ningún hombre supere la fase previa. Este año, en Australia, tampoco hubo suerte.

Estar preclasificado para un torneo de Grand Slam, hoy en día, es de los mejores regalos que uno puede tener. O bueno, de regalo nada, ya que estar arriba en la clasificación es algo por lo que hay que trabajar cada semana. Que se lo digan a Íñigo Cervantes o Daniel Muñoz De la Nava, por ejemplo, quienes este año disputarán el cuadro final del Open de Australia 2016 sin pasar por ninguna fase previa. Pero esto no siempre fue así, ellos han sido testigos directos de la masacre que han tenido los tenistas españoles en los últimos once torneos de Grand Slam.

Concretamente, dese Roland Garros de 2013, ningún tenista masculino supera una fase previa de Grand Slam para acabar recalando en el cuadro final. Esto significa que llevamos once majors consecutivos viendo cómo los nuestros caen en esas Qualys dramáticas donde se necesitan tres victorias en tres días para recoger tu billete para reunirte con los grandes. Y no será por oportunidades: 28 lo intentaron en 2014, por ejemplo, y otros 24 el año pasado. Finalmente, ninguno pudo conseguir su objetivo. Haciendo recuento, 0 de 67.

El Grand Slam que más ‘víctimas’ se ha cobrado en estos últimos once ha sido el Open de Australia, también es cierto que cuenta con una edición de más. En Melbourne no clasifica un hombre partiendo de la fase previa desde el año 2013. Cuatro eneros consecutivos (21 jugadores) sin suerte en este certamen. En Roland Garros (dos ediciones, 15 jugadores), Wimbledon (tres ediciones, 20 jugadores) y el Us Open (tres ediciones, 16 jugadores) tampoco sonó la flauta a nuestro favor.

El hombre que más veces lo intentó en estos últimos once intentos fue Adrián Menéndez, siempre al pie del cañón y al borde del top100 pero sin mucha suerte en las fases previas. Hasta once cuadros lastrados con derrotas en su deseo por disputar la fase final de un Grand Slam. Le siguen Íñigo Cervantes y Jordi Samper con 8. También destacan Roberto Carballés, Dani Muñoz De la Nava y Enrique López-Pérez con 5. Todo esto desde Wimbledon 2013 hasta el Open de Australia que esta noche comienza, en el que el propio Menéndez junto a Samper y Oriol Roca vieron sus opciones partir en la fase clasificatoria.

En mujeres tampoco nos va mucho mejor, de hecho, tiene incluso peores números. De los últimos trece Grand Slams, solamente en ¡uno! Vimos a una jugadora superar la fase previa. Fue el año pasado en Roland Garros, con Lourdes Domínguez Lino como protagonista. Para ver un caso similar hay que remontarse al Us Open de 2012, donde Lara Arruabarrena capturó sus tres triunfos consecuentes para dar el salto al cuadro final.

Malos números de nuestros jugadores de segunda línea, aunque tampoco hay que preocuparse. Basta con ver el cuadro del Open de Australia actual para ver hasta 19 jugadores de nuestro país (15 hombres y 4 mujeres) representándonos en el desafío definitivo. Mientras tanto, seguiremos esperando a nuevos guerreros/as que como Cervantes y De la Nava logren avanzar hasta el top100 para dejar las sufridas clasificatorias atrás.

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