Novak Djokovic avanza exigido

La calidad del argentino Leo Mayer exigió el máximo al número 1, quien tuvo que recurrir a su competitividad para enderezar varios tramos adversos

Con dificultad pero con su habitual capacidad para salir a flote, el serbio Novak Djokovic sumó un nuevo triunfo en Doha tras batir al argentino Leo Mayer en dos competidas mangas (6-3 7-5). No fue el mejor día del serbio, que se vio incómodo ante el repertorio y las particularidades técnicas del de Corrientes. Con lecturas que sacar, el número 1 avanza a semifinales y obtiene más puntos en el ranking, tras superar los cuartos de final de 2015. El balcánico acumula 16 semifinales consecutivas.

Es la historia del tenis. Multitud de jugadores trazan en la previa y en muchos momentos del desarrollo de los partidos una idea de juego que pueden sostener por talento y capacidad técnica, pero al momento de traducirlo en ventajas concretas y cerradas, la experiencia y el talento competitivo de su superior rival echa por tierra lo trabajado. Así le pasó a Leo Mayer, que fue capaz de poner a Djokovic por detrás de la pelota y lejos de la línea, exigiendo a los riñones del número 1 con ángulos cortos y muchos cambios de dirección.

Ritmo de pelota nunca le faltó ni le falta a Mayer, que fue al encuentro de Djokovic en una cita deseada desde el día anterior. Con la motivación óptima, sumó los siete primeros puntos del partido y rompió de entrada. Con dificultades para imponer su ritmo, Djokovic dio un paso atrás, se activó de inmediato y puso las cosas en su sitio hasta el final de la primera manga. Sin finura al servicio y con constantes altibajos en su transición ofensiva, no era el mejor día del de Belgrado. Tocaría construir la victoria desde el ida y vuelta y el esfuerzo. Imperdible, en cualquier caso, los tres últimos puntos del set, con un resto ganador de Novak fuera de cualquier análisis. Impresionante.

En la segunda, Mayer repitió osadía. Su revés tocado hacia delante, ganándole un metro a la cobertura de pista del muro serbio, finísimo para encontrar botes abiertos, abrió ventajas en el marcador que cerró en la red con dominio real. Sirvió para igualar la cita, pero se apagaron todas las luces del yacaré. Dos errores de puro mal nervio, un smash grotesco... . Djokovic agradeció el temblor y encadenó cuatro juegos consecutivos que explican todos los peldaños que separan a un prócer de un top-30.

Celebró Novak con la mordida y la rabia, contenida pero consciente, con Becker acompañando en el alivio. En un día irregular, nadie sale tan entero y tranquilo como el actual líder del tenis. En semifinales, chocará con el ganador del duelo entre Tomas Berdych y Kyle Edmund. Sin llamarlo susto, Novak salió indemne del problema. Nada que no se sepa.

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