Íñigo Cervantes: “Todo lo mal que lo he pasado me ha hecho más fuerte y ambicioso"

El irunés repasó su brillante temporada en los micrófonos de Planeta Eurosport, donde se atrevió a colocarse algunos objetivos para 2016.

El número 72 sienta muy bien. Verte entre los cien primeros habiendo subido muchas posiciones en pocas semanas es una motivación que me obliga a ponerme objetivos más grandes”. Son las palabras de Íñigo Cervantes en las ondas de Planeta Eurosport de Radio Marca. Un hombre que arrancó el año en el puesto 251 y que ya ven donde lo ha terminado.

Pero este premio ha tardado en llegar. Hace cuatro años, el guipuzcoano estaba en una silla de ruedas debido a las más de cuatro operaciones que había sufrido en su joven carrera. “Dejarlo completamente nunca lo he llegado a pensar, ni siquiera cuando pasas momentos muy malos durante alguna temporada que no pude ni jugar, eso solo causa más pensamientos negativos. Colgar la raqueta nunca fue una opción y sí encontrar cosas positivas dentro de lo malo. Me considero una persona mentalmente fuerte

Tengo amigos mayores que cada vez pasan por el quirófano se acuerdan de mí. Esa etapa pertenece al pasado. Llevo dos años sin tener prácticamente ninguna lesión importante. El 2014, después de un calvario muy grande, conseguí cerrar esta etapa. Este curso he tenido alguna que otra molestia pero pequeñita, es imposible no tenerlas en un deporte de alto rendimiento, pero entre una cosa y otra al final valoras el año y ves que ha sido muy positivo, no solo por acabar entre los cien primeros, también por mi juego”, afirma el de 25 años.

¿Cuál ha sido la clave del éxito? Competir mejor que nunca y, por supuesto, ganar más que los demás. “Ha sido un año muy regular, sobre todo he sido muy constante a pesar de no arrancar demasiado bien la temporada. Lo importante es que he ido siempre sumando victorias, con pocas primeras rondas y a nivel de Challengers, si quieres que te sirva para estar en el top100, o ganas cuatro o cinco haciendo siempre rondas finales o nada. Hay que lograr puntuaciones muy altas”, añade el campeón de cuatro torneos esta temporada, entre ellos, el Challenger Tour Finals.

La vida te da lecciones y solamente en ti está el saber aprovecharlas o no. Cervantes, sin duda, ha sabido cómo darle la vuelta a la tortilla. “Todo lo mal que lo he pasado me ha hecho más fuerte y más ambicioso. Cuando ganas varios partidos sin descansar lo normal es que necesites parar, yo he sido todo lo contrario. Desde el momento en que veía que entraba en una dinámica positiva para nada me planteaba un descanso, aunque tuviera molestias, y eso que no es lo más recomendable”, señala el undécimo mejor español del ranking ATP.

Pero si hablamos de espejos donde mirarse, Íñigo tiene claro en cuál se ha mirado desde hace tiempo. “David Ferrer es el mejor ejemplo que he visto, no sé si habrá mejores, ni siquiera en otros deportes. Lo conocía y lo había visto trabajar en algunos torneos, pero no solo te puedes fijar en cómo trabaja, sino en cómo es él dentro y fuera de la pista, con todo lo que ha ganado y todavía quiere más y más cada día, es tremendo lo profesional que es en todos los aspectos”, responde acerca del alicantino.

Pese a su gran año, la recompensa del top100 no llegó hasta la última semana, donde se coronó ‘Maestro de los Challengers’ ante Dani Muñoz De la Nava. “En un partido como éste, inmerso en una categoría de torneo que nunca había disputado, verme otra vez con Dani en la final fue una sensación un poco extraña ya que nos habíamos enfrentado en la fase de grupos. En el primer set estuve sacando bien, muy ordenado y él un poco más fallón. En el segundo un break a su favor cambió todo y en el tercer parcial me presioné más, siendo más conservador y casi se me escapa, sufrí muchísimo para darle la vuelta. La satisfacción fue increíble, nunca nadie había ganado invicto el Masters de Challengers”, recuerda el campeón.

El 2016 será un reto precioso y estoy muy ilusionado. Voy a darlo todo. Por suerte podré jugar, aunque sea en la primera mitad de año, los mejores torneos del mundo, y creo que eso me tiene que dar una motivación extra para seguir trabajando más. Si sigo en la línea que voy y se da algún buen resultado me pondré algún objetivo mayor”, asevera Cervantes, quien ya se pone algunas metas. “Me encantaría volver a ganar algún partido en un cuadro final de Grand Slam y, por otra parte, me gustaría jugar la final de algún torneo ATP, aunque fuera un 250. Y levantar un título pues imagínate, esto sería ya un sueño”, resume el español.

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