Duck Hee Lee se deja oír

José López, entrenador del Duck Hee Lee, cuenta en Planeta Tenis el ascenso del jugador y su sueño de llegar al top100 de la ATP.

Una vez más, el tenis nos deja historias apasionantes. La de Duck Hee Lee, primer tenista sordo de la historia, ya la conocíamos, solo que ésta ha ido creciendo también con grandes resultados. El coreano ya está entre los 250 jugadores del mundo y su entrenador, José López, pasó por las ondas de Planeta Tenis para comentar su evolución y las anécdotas que han vivido juntos.

Dejando de lado el hándicap de ser sordo, tenemos los problemas de comunicación con los árbitros. Él sigue siempre las jugadas, cuando le cantan ‘out’ tiene que mirarme a mí, por eso yo tengo que ir antes de cada partido a hablar con los jueces para presentarle y decirle su problema. ‘No nos podéis poner un warning porque no nos escucha, no hay coaching, él me mira y yo le digo lo que ha sido”.

Así de complicado se puede volver el tenis cuando a tu jugador le falta uno de los sentidos. “En Wimbledon hablé con la directora de los árbitros para que les explicara un poquito esta singularidad. Tampoco necesitamos una ayuda ni decirle ‘pobrecito’ pero sí intentar ayudarlo a jugar normal, ya que él pierde mucho tiempo entre estos puntos”, contempla su técnico.

Es el primer tenista sordo de la historia pero tras él puede haber mucha más gente en un futuro, quizá con otros problemas. Hay que revisar cómo están redactadas las cosas e intentar apoyar”, explica José ante las preguntas de Nacho Mühlenberg y Bruno Ballesté.

Motivación no le falta, eso sí. “Intenté jugar sin escuchar para ponerme en su lugar e intentar entenderle. Él no escucha absolutamente nada, tengo que hablar delante de él para que me lea los labios y cuando quiero que se gire hacia a mí pues le aplaudo y él automáticamente se gira. Es muy difícil jugar así porque te priva de escuchar el impacto de la bola, las distancias… muy complicado”.

Estuve incluso estudiando simbología para sordos y el primer día que quedamos me dijo que no sabía nada (risas). Ahí sí que me vi perdido porque yo no sé coreano, vamos mal. Al final fuimos puliendo poco a poco para ir entendiéndonos”, relata con todo el cariño el hombre que ha llevado a Lee a estar entre los 250 primeros del mundo.

En Wimbledon entrenamos dos días con Djokovic. El chico se lo pasó muy bien y de paso descubrió la diferencia que había entre los jugadores TOP y el resto. Ocurrió en el parón del encuentro entre Djokovic y Anderson, que se habían ido al quinto set, donde tuvimos que cambiar el horario de entreno para trabajar con Novak -él nos dio las gracias-, y estuvimos muy serios. Como él. Tiene su propio patrón y teníamos que seguirlo. La anécdota es que cuando acabamos de calentar con Nole, se me acercó el técnico de Anderson a preguntarme si podíamos entrenar con él y le tuvimos que decir que no. No porque fuera Anderson, pero nosotros también tenemos nuestro plan, se quedó un poco parado”, cuenta el técnico de BBT en Planeta Tenis.

Pero sus experiencias con los grandes, no se queda aquí. Hay más. “Con Rafa también entrenamos en Roland Garros y lo que tiene es mucha intensidad desde la primera bola, tienes unos minutos en los que no parar, te va cambiando continuamente direcciones desde el fondo de la pista. Es más dinámico que Djokovic. Y es muy diferente la manera en la que entrena a la que compite, algo que también es normal”, afirma.

Después de recorrer todo este camino, ahora solo queda seguir creciendo y ponerse metas más altas, algo que López deja caer en las ondas de Radio Marca Barcelona. “El top100 es palabras mayores, aunque intentaremos acercarnos lo máximo posible. La idea es meternos en torno al top150 o top120, estamos ahora 230, con lo que todavía queda muchísimo”, confiesa.

LA APUESTA del día

Comentarios recientes