Una radiografía del tenis español

Mientras muchos prevén el apocalipsis inminente del tenis masculino español, las cifran dicen muestras, una vez más, registros envidiables.

El año 2015 ha terminado con hasta 15 españoles en el top 100, a dos del record de 17 en 2001, pero una mejora respecto al año pasado, donde hubo 12. Esto se debe a la incorporación de Daniel Muñoz de la Nava, quien ha realizado una temporada de ensueño a sus 33 años, escalando más de cien puestos desde enero y convirtiéndose en el decimocuarto jugador más veterano en meterse entre las primeras cien raquetas del mundo; la de Íñigo Cervantes, quien empezó 2015 en el puesto 251, y tras una temporada con tres títulos de Challenger, se encuentra actualmente en el puesto 98, convirtiéndose de esta manera en el primer tenista guipuzcoano en romper la barrera de los cien mejores jugadores del mundo; y por último la vuelta de Dani Gimeno quien flirtea constantemente con la entrada y salida de este selecto club.

Lo preocupante es que si miramos las edades de estos quince tenistas es que tan solo dos tienen 25 años o menos: Carreño (24) y Cervantes (25). Ramos y Bautista ambos tienen 27 pero luego por encima de los 30 están Ferrer, Feliciano López, García López, Robredo, Verdasco, Almagro, Muñoz de la Nava y Gimeno.

¿Qué viene por detrás?

En el puesto 130 se encuentra el tinerfeño Roberto Carballés (22) a quien le está costando superar ese último obstáculo tan imponente que permite el acceso al club de los cien. Tiene el nivel, sin duda, y sobre todo la edad para, tarde o temprano, irrumpir en esa lista y su año 2015 se podría calificar de progreso pero quizás algo más lento de lo que le gustaría al propio tenista.

Oriol Roca (22) ha escalado veinte puestos esta temporada y demostró de lo que es capaz llegando a la final del Challenger de Kenitra en Marruecos, derrotando a tenistas de la talla e Javier Martí o Facundo Arguello. El catalán ha ganado cuatro Futures este curso pero el año que viene para poder dar un salto en el ranking va a tener que centrarse más en el circuito Challenger como ya ha hecho al final de este año.

Luego existe un extenso grupo de jóvenes tenistas que se están forjando en el circuito Future, cosa que les está aportando mimbres para aprender a competir al más alto nivel, aunque como todos bien sabemos sin la recompensa económica que se merecen y que les permita centrarse estrictamente en lo tenístico. Porque, quieras o no, no es lo mismo jugar solo pensando en cómo derrotar al adversario que tener la presión añadida de saber que entre una victoria y una derrota está el poder pagar un hotel, un transporte etc.

Dejando este tema por otro artículo, hay muchos tenistas españoles jóvenes haciendo ruido pero yo quiero seleccionar a un par. Es obligatorio mencionar a Jaume Munar quien ha subido más de 500 puestos esta temporada hasta el número 437, aprovechando invitaciones a torneos ATP y Challengers. Muchos pueden criticar este hecho y seguramente varios tenistas mirarán al mallorquín con envidia por este “atajo” pero, como en todo ámbito empresarial, se te puede facilitar una oportunidad pero luego está solo en tus manos saber aprovecharlo.

Pablo Vivero es otro tenista que me ha llamado la atención. El tenista del Club Deportivo SEK, pertenece a la nueva generación de jugadores que se adaptan perfectamente a pistas duras y es en esta superficie donde ha decidido competir casi todo el año. El madrileño encadenó tres títulos de Futures consecutivos en pista dura pero también ha demostrado saber jugar en tierra batida, levantando el Futures F19 de Egipto.

Por último, otro tenista al que auguro un buen futuro es Bernabé Zapata. A sus 18 años ha ganado dos Futures este año y fue finalista en el Campeonato de Europa Junior, y el valenciano ocupa actualmente el puesto 577 del mundo. Prueba de su talento fue una notable victoria contra Adrian Bossel (nº 292 del mundo) en la fase previa del Stockholm Open. Será interesante ver cómo sigue evolucionando en 2016 esta joven promesa.

Hay muchos tenistas que no he nombrado en este artículo que han hecho temporadas de nota. Lo importante para el tenis español es que todavía hay una gran cantidad de jóvenes compitiendo, luego que lleguen o no a la élite es una cuestión de varios factores, pero la clave es que la pasión por este gran deporte sigue muy vivo entre los nuestros, y de esta manera aumentan las posibilidades de que España siga siendo una potencia en el futuro.

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