Derechazo de Nadal

Rafael Nadal superó claramente a Stan Wawrinka en su primer partido en el torneo de maestros. Su derecha resultó letal para el suizo

Rafael Nadal.
Rafael Nadal.

Rafael Nadal derrotó a Stan Wawrinka en la primera jornada del World Tour Finals: 6-3 y 6-2. El tenista español dominó al suizo con la derecha como principal arma. Nadal se enfrentará a Andy Murray el próximo miércoles, mientras Wawrinka será el rival de David Ferrer en la segunda jornada.

La brecha entre Paris-Bercy y Londres fue enorme. Diez días después de que Wawrinka superara a una discreta versión de Nadal, el tenista español emergió en el O2 Arena. La intensidad en cada movimiento, la determinación y la agresividad con la derecha, dibujaron a un Nadal más alegre que el visto en la capital francesa. Fue Wawrinka quien permaneció en el lado oscuro con la potencia como argumento primario, con un tenis de todo o nada que reflejaba su incomodidad en los intercambios neutrales.

Nadal.

Nadal tardó en coger temperatura. Contrario a su tradición de comenzar restando, cedió su primer juego al servicio en blanco. Sin embargo, los efectos psicológicos fueron nulos. Wawrinka, excesivamente dependiente de su primer servicio, mostraba su versión inconsistente, la que hace imposible prever en qué zona de la superficie, o incluso del estadio, aterrizará su pelota.

Mientras, Nadal actuaba con decisión, utilizando una derecha agresiva apoyada habitualmente en un primer saque efectivo. El repertorio del balear con su 'drive' se transformaba en un monólogo con el paso de los minutos.

La falta de profundidad en sus golpes y la inseguridad de su revés eran factores irrelevantes. La frescura en las piernas de Nadal y la determinación mostrada para atacar con su derecha eran suficientes para maniatar a un Wawrinka descafeinado. El suizo lanzaba su raqueta contra el suelo y fiaba su suerte a la ausencia de intercambios desde el fondo de la pista.

Wawrinka.

Stan sobrevivió a siete puntos de break en contra en el comienzo del segundo parcial, pero su efímera reacción no alteró la seguridad de Nadal. El manacorense se mantuvo estable, sin lagunas y con una confianza que crecía con la desesperación transmitida por su rival desde el otro lado de la red.

Rafa, que brilló en su reaparición en el torneo de maestros, ya prepara una prueba más exigente en la segunda jornada del World Tour Finals. El desafío encarnado en Andy Murray examinará su progresión el próximo miércoles.

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