La encrucijada del Miami Open

El torneo mixto de Miami afronta una etapa clave para su futuro. Orlando, Dubái, Doha, Pekín, Shanghái y Singapur podrían acoger el evento, según su director

Crandon Park.
Crandon Park.

El futuro incierto del Miami Open, torneo mixto en el que los mejores tenistas del mundo compiten anualmente, empezará a definirse a partir del 9 de diciembre. Esta es la fecha de la vista judicial en la que los propietarios del torneo intentarán revocar la resolución judicial de septiembre de 2014 que impide la ampliación de sus instalaciones.

En 1940, la familia Matheson donó o vendió (existen diferentes versiones) los terrenos de Crandon Park donde se celebra el torneo al condado de Miami-Dade. Desde entonces, los Matheson mantienen poder de decisión sobre su uso, y su negativa a la ampliación del recinto tenístico pone en entredicho la continuidad del evento en Miami.

Adam Barrett, director del torneo, ha analizado la situación actual en declaraciones a Miami Herald: “Nos encanta Miami, la comunidad se ha portado muy bien con nosotros y nos quedaremos aquí hasta que podamos. Sin embargo, es una cuestión de oferta y demanda, y afrontamos obstáculos que pueden ser demasiado grandes como para superarlos”.

Miami Open.

“Algunas infraestructuras no están a la altura de otras instalaciones, y cada día que no hacemos algo, otras instalaciones mejoran sin las ‘esposas’ que nosotros tenemos. La gente ya ha votado mayoritariamente a nuestro favor en un referéndum para que financiemos privadamente las mejoras, pero no hemos sido capaces de progresar”, ha declarado Barrett.

Según Miami Herald, el director del torneo comentó que Orlando, Dubái, Doha, Pekín, Shanghái y Singapur son lugares con instalaciones de primer nivel mundial que acogerían de buen grado un evento como el suyo.

“No estamos realizando ninguna amenaza, no decimos que si no recibimos esto y esto, nos iremos. Pero hay realidades que tenemos que afrontar, y hay otras ciudades a las que les encantaría que el torneo se fuera de Miami”, ha dicho Barrett, que ya denunció esta situación en una carta abierta.

Cerca de Miami, en Lake Nona, a las afueras de Orlando (Florida), la USTA construye el complejo tenístico más grande de Estados Unidos con 100 pistas y una inversión de 60 millones de dólares. Si se cumplen las previsiones, las obras concluirán a finales de 2016. Mientras la fastuosidad llega a Orlando, el Miami Open sigue en una encrucijada.

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