2015: año negro en el tenis argentino

Por primera vez desde 1997, Argentina se quedó sin títulos individuales, Del Potro apenas disputó 4 partidos y hay un solo tenista entre los 50 mejores. ¿Crisis?

Tras 18 años de éxito, llegó el palo para el tenis argentino: ningún jugador albiceleste logró levantar un torneo ATP en individuales durante todo el 2015. Desde 1997 que esto no ocurría y es la tercera ocasión en la historia que sucede desde que Guillermo Vilas ganara su primer título en 1973, cuando en Buenos Aires venció en la final a Björn Borg. Los años en blanco fueron 1984, 1997 y ahora en 2015.

¿Cómo se llegó a esta situación? Evidentemente el mayor de los argumentos es la lesión de Juan Martín del Potro. Tras varias operaciones en la muñeca izquierda apenas pudo disputar cuatro encuentros en toda la temporada, lo que hace que el verdadero número uno del país sudamericano ahora sea el 578º del ranking mundial y tenga un horizonte lleno de dudas para el futuro.

Juan Mónaco es el otro gran representante en activo de la Legión Argentina. Desde el 2007 hasta la fecha de hoy que ininterrumpidamente juega al menos una final ATP por año. Esta temporada disputó la de Buenos Aires, pero cayó con contundencia ante Rafael Nadal. Cuando Mónaco estaba dando síntomas de mejora importante en su juego, una lesión en la muñeca lo frenó en seco y tuvo que terminar forzadamente la temporada el pasado mes de agosto.

Así pues, el panorama del tenis argentino cuenta con los dos mejores tenistas argentinos de los últimos años lesionados y apartados de las canchas, pero con ánimos de volver. Así lo admiten en las entrevistas, en las redes sociales y trabajan para poder regresar cuanto antes al circuito profesional.

Leo Mayer: el 2015 que no pudo igualar al 2014

Regidos por el ranking, el número uno actual del tenis argentino es el correntino Leo Mayer, quien terminó con un 28-23 en el año, pero discretos resultados en los Masters 1.000 y torneos de Grand Slam. En los majors hizo dos terceras rondas (Roland Garros y Wimbledon), una segunda (Australia) y una primera (US Open). En los Masters 1.000, un flojo 7-7 que le hizo apenas sacar puntos en este tipo de eventos.

En 2014, Mayer había conseguido su primer título profesional (ATP 500 de Hamburgo), se metió entre los 16 mejores de Wimbledon y pegó un salto en el ranking en el que pasó del 98º a principios de año a terminar la temporada en el puesto 26º.

¿Y el resto de tenistas argentinos?

Aparte de Mayer y Mónaco, Argentina cuenta con otros tres jugadores dentro del top 100: Federico Delbonis (53º), Diego Schwartzman (72º) y Guido Pella (73º). Delbonis cerró la temporada con un balance de 17-20 en torneos ATP, ningún partido ganado en Grand Slam (cuatro derrotas en primera ronda) y apenas 2 encuentros que se cuentan con triunfo en los Masters 1.000. Sus mayores éxitos los consiguió en torneos Challengers donde levantó tres títulos.

Schwartzman acabó el año con un 11-22, dos partidos ganados de Grand Slam, un solo partido contabilizado por triunfo en los Masters 1.000 y cuatro finales de Challengers disputadas, las cuatro fueron derrotas. Pella, en cambio, se movió mayormente por los torneos Challengers ya que consiguió 3 títulos, una final y apenas tuvo lugar a disputar torneos ATP (terminó 1-4 el año).

Para poner en contexto y en la mente de los aficionados conviene recordar que es poco probable que se vuelva a ver una generación dorada como la Legión Argentina que tuvo a gente como David Nalbandian, Gastón Gaudio, Guillermo Coria o Guillermo Cañas, entre otros, como estandartes del tenis nacional y mundial. El surgimiento de nuevos tenistas top parece estancado en un país que vive y respira tenis por todas partes. El 2015 fue un año en blanco y el 2016 no parece un año para tirar cohetes. ¿Hay esperanza en el tenis argentino?

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