¿Era más complicado ganar un Grand Slam en la época de Marat Safin?

Nos preguntamos si las palabras de Safin acerca de las diferentes dificultades para ganar un Grand Slam entre la época actual y la del ruso tienen fundamento

En una reciente entrevista con Tennis World USA, Marat Safin afirmó que era mucho más fácil ganar un Grand Slam ahora que en su época. El ruso, que ganó dos grandes (US Open en el año 2000 y Open de Australia de 2005) dijo: “En mi época había mejores jugadores. En el top 20 teníamos nombres como Ivanisevic, Krajicek, Sampras, Agassi, Kuerten, Norman o Kafelnikov. El nivel era más alto que ahora. Ahora solo hay cuatro o cinco jugadores que dominan. El resto está muy lejos”. ¿Tiene razón?

Preguntado al respecto en una entrevista con esta casa ayer, Juan Carlos Ferrero se mostró acorde a estas palabras de Safin. “Pienso que el nivel no ha aumentado sino que se ha estancado un poco y por eso dominan tanto los de arriba. No hay chicos de 18, 19 años que vengan fuerte. Antiguamente, con esa edad te enfrentabas a tenistas como Agassi o Sampras y le hacías partido o incluso les ganabas. Ganar un Grand Slam siempre es muy difícil. En tierra antes te costaba más porque tenías a todos los argentinos como Nalbandian, Cañas, Coria, Gaudio…ahora realmente especialistas en tierra…Ferrer, Nadal y Djokovic. Antes había unos diez o doce que te lo podían poner muy complicado porque eran especialistas. Ahora hay menos, Djokovic en Roland Garros hasta cuartos o semis se planta muy fácil y Rafa si está al nivel también”, dijo el ex número uno del mundo.

Para analizar las distintas épocas las he dividido en los años entre 1998 y 2006 para la generación de Marat Safin y 2007-2015 para la actual, para que tengan el mismo número de años, aunque se solapen ligeramente Roger Federer y Rafa Nadal en ambas.

De 1998 a 2006 hubo diecisiete campeones distintos de Grand Slam (Korda, Moyá, Sampras, Rafter, Kafelnikov, Agassi, Kuerten, Safin, Ivanisevic, Hewitt, Johansson, Costa, Ferrero, Federer, Roddick, Gaudio y Nadal). De hecho, las temporadas de 1998, 2000, 2001, 2002 y 2003 tuvieron cuatro campeones distintos, lo cual es una señal clara de que nadie dominaba el deporte.

En el periodo entre 2007 y 2015 han habido solo siete campeones distintos (Federer, Nadal, Djokovic, Del Potro, Murray, Cilic y Wawrinka), y solo en dos ocasiones han ganado los cuatro grandes cuatro jugadores distintos en una misma temporada: 2012 y 2014.

Esta diversidad en la primera época se puede ver también en el palmarés de la Copa de Maestros y de los Masters 1000. Nombres como Rios, Krajicek, Corretja, Rusedski, Enqvist, Philippoussis, Norman, Pioline, Ferreira, Portas, Pavel, Grosjean, Cañas, Mantilla, Henman, Coria, Nalbandian e incluso los aún activos Robredo y Berdych se hicieron con algún título.

Después de este periodo los galardones se los repartieron principalmente entre Nadal, Federer, Djokovic y Murray con algún que otro atisbo de resistencia por parte de Davydenko, Del Potro, Soderling, Tsonga, Wawrinka, Ferrer o Ljubicic.

Atendiendo puramente a los números parece ser que Safin se equivoca y de hecho estaba más barato ganar un Grand Slam entonces ya que, simplemente, se repartían más. La ausencia de un claro dominador abría la puerta a más contendientes y, como el nivel estaba más igualado entre ellos, el resultado final era más difícil de pronosticar y, por lo tanto, quizás era más divertido por esa incertidumbre.

Pero un claro caso para comparar ambas generaciones es Roger Federer. El suizo irrumpió en 2004 al ganar tres grandes y, hasta la fecha, ha ganado o ha estado en la lucha por todos los slams. Puede que Safin y Ferrero tengan razón en que había una clase media más fuerte en su época. Es por esto que entonces había más sorpresas que ahora pero en mi humilde opinión Djokovic, Nadal y Federer habrían dominado y ganado la misma cantidad de Grand Slams ahora que entonces.

Como ejemplo de ese ‘fondo de armario’ de entonces he escogido al azar el cuadro de Roland Garros del año 2002 y he comparado los 32 cabezas de serie con los de este año. Si miramos a los ocho primeros cabezas de serie, parece que los actuales son más potentes: 2002 (Hewitt, Safin, Haas, Agassi, Kafelnikov, Henman, Kuerten, Federer) v 2015 (Djokovic, Federer, Murray, Berdych, Nishikori, Nadal, Ferrer, Wawrinka). Pero, en cambio, los últimos ocho cabezas de serie (del 25 al 32) del 2002 parecen más duros de roer: (Robredo, Mirnyi, Escude, Lapentti, Nalbandian, Schalken, Gaudio, Ljubicic) v (Karlovic, García-López, Tomic, Fognini, Kyrgios, Mannarino, Troicki, Verdasco). Veo más capacitados a tenistas del grupo de 2002 de dar una gran sorpresa que los de 2015.

Obviamente esta es una selección única y no puede englobar ni justificar un veredicto sobre ambas épocas. Cada uno tendrá su opinión ya que no puedes medir la calidad de un jugador en números pero la sensación es que hace unos diez-quince años existía una mayor variedad de jugadores, porque también había una mayor variedad de superficies. Existían especialistas sobre tierra batida, que cuando se jugaba sobre esta superficie podían ganar a cualquiera, y lo mismo con la hierba. Hoy, independientemente de la superficie, vemos a los mismos jugadores llegar a las mismas rondas. Una unificación de superficies ha dado lugar a una unificación de jugadores. Cualquier joven que emerge está dotado de un gran saque y una derecha potente. Ya no se ven jugadores como Fabrice Santoro o Pat Rafter; Gastón Gaudio o Sebastien Grosjean. Por lo tanto una vez que los de arriba han encontrado la fórmula para derrotar a uno, la tienen para derrotarles a todos, y entonces no existen nuevas amenazas ni el factor sorpresa. En esto tiene razón Ferrero que para los de arriba el camino hasta las semi finales o cuartos de finales es casi un trámite.

Pero, contestando a la pregunta principal del artículo, sería más difícil ganar un Grand Slam en la época de Marat Safin para la gran mayoría, para los tenistas terrenales. Para Nadal, Federer o Djokovic habría sido lo mismo porque su nivel está notablemente por encima del resto tanto ahora como hace veinte años.

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