David Serrahima: “La Generalitat promete una cosa y luego hace otra"

El director ejecutivo del torneo de Valencia habla claro sobre el futuro del certamen. Al 99%, el certamen vivirá su última edición en la ciudad.

No pintan bien las cosas en el Valencia Open, al menos en cuanto a sede se refiere. Después de cerrar el año 2014 de nuevo con pérdidas económicas, el torneo valenciano ha sufrido una nueva rebaja respecto a las ayudas de la Generalitat y parece que, de no haber un giro de 180 grados, ésta podría ser la última edición que se celebrase en suelo español. Así de claro lo explica su director ejecutivo, David Serrahima.

"En 2014 teníamos un acuerdo con la Generalitat Valenciana, con el presidente Alberto Fabra y con el Conseller de Hacienda que no se cumplió. Lo único que pedimos es que se cumpla. En 2015 hemos tenido una reunión con el director general de Deportes, Josep Miquel Moyá, y también ha declarado públicamente al Conseller que iban a hacer una aportación de 350.000 euros y a fecha de hoy tampoco se ha cumplido ni tenemos ninguna comunicación formal", declara Serrahima, descontento con la ayuda que le ha ofrecido el gobierno valenciano y enojado con los impagos de los anteriores ejecutivos.

"No pedimos nada, solo que se cumpla lo que se acuerda. El Ayuntamiento y la Diputación han cumplido siempre todo lo que se han comprometido con el torneo, no han fallado ni una sola vez y la Generalitat no cumplió el año pasado y este año tampoco. Me parece que la palabra debería de tener el mismo valor que un contrato y lo que pedimos es que se cumpla", afirma el director general de Octagon España, empresa dueña del torneo.

"Venimos del ámbito del deporte y cuando das la palabra a alguien la cumples y es así de sencillo. Tuvimos varias reuniones, nos dimos la mano, llegamos a un acuerdo, se firmó un documento por el Consell y el vicepresidente Císcar y luego no se ha cumplido. La Generalitat Valenciana lleva dos años que promete una cosa, dice públicamente otra y acaba haciendo otra", repite una y otra vez el empresario, cansado de la mala situación que arrastra el torneo desde el año 2012 y de la falta de compromiso y esfuerzo del Ayuntamiento valenciano en apoyar el deporte y, en concreto, el deporte valenciano.

Por lo tanto, visto el enorme descenso en subvenciones sufridas en los tres últimos calendarios y que al nuevo Gobierno tampoco le interesa el tenis, podríamos estar ante la última edición del torneo disputado en la ciudad de Valencia. "Si no cumplen 2014 y 2015 ¿cómo voy a pensar en el de 2016? Con el mismo acuerdo no seguimos y ellos lo saben. Hay que tomar de referencia el mercado. El Ayuntamiento de Barcelona paga un millón y medio, el de Madrid varios millones", concluye Serrahima.

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