Clément paga los platos rotos

La destitución de Arnaud Clément como seleccionador del equipo francés de Copa Davis le señala como el principal culpable a los malos resultados.

No era ningún secreto que los días de Arnaud Clément como seleccionador de Francia en la Copa Davis estaban contados desde hace ya varios meses, sin embargo, la noticia de su destitución se estaba demorando más de la cuenta. Ayer, aprovechando las semifinales de la competición, la Federación Francesa de Tenis hizo oficial la ruptura con el galo después de varias problemáticas abiertas y un nombre parte ya con ventaja para ocupar inmediatamente su puesto: Yannick Noah.

La relación con algunos jugadores no era buena y los resultados tampoco acompañaban. Es decir, que Clément no lucía ni una sola razón de peso para mantener su cargo como seleccionador. Muchos todavía recuerdan el desastre en la final de Copa Davis del curso pasado donde, jugando en casa, se perdió la oportunidad de salir capeones ante la Suiza de Federer y Wawrinka. Tsonga jugó lesionado, Roger-Vasselin fue prescindido del partido de dobles y Richard Gasquet, en un año para olvidar, fue la carta a jugar en el encuentro definitivo. Decisiones incomprensibles por parte de Arnaud que acabaron por confirmarse esta temporada ante Gran Bretaña.

Francia llegaba de barrer a Alemania en primera ronda y ahora le tocaba visitar la hierba de Queen’s para enfrentarse a un equipo comandado por Andy Murray. Empezó todo en orden, con triunfo de Simon ante James Ward, pero poco tardaría el panorama en tintarse de negro. Dos protagonistas fueron los que decantaron la balanza: Murray y Tsonga. El británico sumó los tres puntos que necesitaba su nación para acceder a semifinales (incluido el dobles junto a su hermano Jamie), mientras que el de Le Mans cedería en su duelo directo frente al escocés y también con Mahut por parejas. Finalmente el 3-1 imperó el marcador (Simon tampoco pudo con Andy en el cuarto punto) y una nueva decepción relucía con intensidad en el registro francés.

De aquel vestuario acabaron saltando chispas con Clément acusando a Tsonga por falta de compromiso y jugadores como el propio Jo-Wilfried o Gasquet sentenciando al técnico para siempre. Y es que desde su llegada a la capitanía hace tres temporadas (días después de retirarse como jugador) el de Aix-en-Provence se fijó como gran objetivo conquistar la Copa Davis, una meta que ha terminado superando sus expectativas y las de las personas que le rodean. La prensa local le señala también por no haber sido capaz de motivar a sus jugadores y sacar el máximo rendimiento de una de las mejores generaciones que ha tenido Francia en sus más de cien años de historia.

Pese a ello, no todos los jugadores estaban en contra de Clément. Por ejemplo, Gilles Simon apenas tardó unas horas en dar su opinión sobre su destitución. “Las formas han sido muy irrespetuosas, parece que su despido estaba decidido desde lo ocurrido en Gran Bretaña y se le ha mantenido ocultándole lo que realmente iba a suceder. Las cosas se están haciendo mal y esto está generando mucha tensión”, declaró el de Niza afirmando que hubo una reunión antes del Us Open para tratar el tema, algo que tendría que haberse dado nada más caer eliminados en cuartos de final de la Davis y ya con nuevo entrenador. “¿Para qué hacer perder tiempo a las personas sin motivo?”, sentencia el número diez del mundo.

Lo único que está claro es que Francia, con casi una decena de tenistas en el top100, no conquista la Copa Davis desde el año 2001. Antes de eso, hay que remontarse hasta las temporadas 1991 y 1996, cursos en los que Francia levantó la Ensaladera con Yannick Noah como capitán y, precisamente Noah, último campeón francés de Grand Slam, es el que se postula como sucesor Clément en el puesto. “No es un secreto que Yannick haya mostrado interés por ser capitán, pero es un proceso largo y con muchas discusiones a tratar”, confiesa Arnaud Di Pasquale, presidente de la FFT. El tiempo pondrá a cada uno en su lugar.

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