Asesor, sí. Entrenador, no

Jimmy Connors afirmó estar ayudando a Eugenie Bouchard durante los últimos días pero negó que estuviera haciendo el papel de entrenador de la canadiense.

Yo no soy su entrenador”, así de claro se mostró Jimmy Connors en unas declaraciones ofrecidas en The Wall Street Journal cuando se le preguntó acerca de sus entrenamientos junto a Eugenie Bouchard a lo largo de la última semana. El ex número uno del mundo afirmó que solamente le está asesorando de cara al Us Open con el objetivo de intentar que la canadiense salga del bache en el que se encuentra. Pero de entrenar, nada de nada.

"Estoy feliz de estar de vuelta durante un par de días, intentaré hacer lo que pueda", dijo Connors". Si usted encuentra esa pequeña pieza que hace clic, esa es clave para cualquier persona, no sólo de los grandes genios, sino de cualquiera de los mejores jugadores del circuito", asegura uno de las más célebres leyendas del deporte de la raqueta.

"Hay veces que entras en esa mala racha y te pierdes, a todo el mundo le puede pasar, nadie es inmune a eso. Simplemente tienes que encontrar una manera de salir de ella”, explica el campeón de ocho Grand Slams y pentacampeón del Abierto de Estados Unidos, quien ya estuvo en el banquillo de Andy Roddick hace casi una década y que también lo intentó con Maria Sharapova durando su relación laboral menos de un mes.

La incógnita Bouchard lleva revoloteando desde el principio de temporada y parece que no hay manera de solucionarla. Su último tropiezo, la derrota en New Haven en primera ronda ante Roberta Vinci por 6-0 y 6-1. Pese a ello, Connors confía en ella: "Me gusta su ética de trabajo y la forma en la que entiende su negocio. Ella está dispuesta a aprender y sé que también está dispuesta a probar cosas nuevas", analiza el norteamericano, aunque aclara que para nada han tenido comentarios técnicos sobre su tenis ya que no está realizando la función de entrenador.

Mientras tanto, la de Montréal carga a sus espaldas un balance de 9-17 esta temporada, dejando casi en el olvido su gran actuación en 2014 donde llegó a tres semifinales de Grand Slam con tan solo 20 años. "Mis objetivos son estar sana para tener un buen desempeño durante los partidos, y eso es realmente en lo que trabajo, no tengo ninguna expectativa más allá de ésta”, refleja la canadiense, claramente afectada por sus malos resultados y con una reducción importante en cuanto a metas.

"Ella se merece estar en la parte superior de la clasificación, ya ha demostrado que tiene todo lo que se necesita. No tengo ninguna duda de que si ella sigue jugando como lo ha estado haciendo estos días, estará bien y recuperará el terreno cedido”, concluyó Connors. Menos que un entrenador pero mucho más que un asesor.

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