Darya Kasatkina, al asalto del top100

Darya Kasatkina es la última joya de la cantera rusa y la junior que más torneos ITF ha ganado esta temporada. ¿Estamos ante una estrella del futuro?

Con 18 años cumplidos la pasada primavera, Darya Kasatkina se ha convertido en una de las mayores promesas del mundo del tenis. Criada en la academia Empire de Trnava (Eslovaquia), la joven pecosa fue la gran revelación del torneo de Bad Gastein celebrado la semana pasada en Austria. Allí, sobre tierra batida, su superficie predilecta, cuajó su mejor actuación en una competición del circuito WTA llegando con relativa facilidad hasta los cuartos de final, donde caería con la italiana Sara Errani tras un competido encuentro a tres sets.

Hasta entonces, Kasatkina había cuajado una trayectoria intachable a lo largo del torneo, eliminando con aplastante superioridad a Victoria Kan (otra joven rusa que no hay que perder de vista), Rachel Hogenkamp y la siempre combativa Aleksandra Krunic. En octavos de final se vería las caras de nuevo con Julia Goerges, ante la que perdió la semana anterior en el WTA de Bucarest. Pero esta vez la rusa pudo con la alemana y tras un duro partido a tres sets pasó a cuartos de final y se aseguró un salto de 20 posiciones en el ranking a pesar de la posterior derrota ante Errani. Actualmente es la 131º del mundo y de seguir esta feroz progresión antes de final de temporada podría estar en el top100.

Fan acérrima de Rafa Nadal, la joven Kasatkina ya suma seis torneos ITF en su palmarés, cuatro de ellos ganados este mismo año. Pero sin duda el mejor día de su vida como tenista fue el 7 de junio de 2014, cuando se proclamó campeona junior de Roland Garros al vencer en la final a Ivana Jorovic por 6-7 6-2 y 6-3. La última rusa que a su edad logró vencer sobre la tierra de París fue Nadia Petrova en 1998.

Esta joya rusa se pule a las órdenes de Vladimir Platenik, quien la describe como una jugadora “de gran inteligencia, con un golpeo muy duro y una enorme movilidad por la pista”. Incluso la compara con Agnieszka Radwanska por ese amplio repertorio de golpes. La condición física -muy importante para ella debido a su manera de jugar- es tarea de su propio hermano, quien le facilita los entrenamientos para ponerse a punto.

En definitiva, estamos ante una tenista muy fuerte psicológicamente, que no se fija demasiado en el marcador a la hora de jugar y eso la hace ser combativa hasta el final, a la que a veces le cuesta entrar en los partidos y coger el ritmo, pero una vez concentrada al máximo sabe exprimirse sobre la pista y debilitar a su rival con su poderosísima derecha. Una auténtica joya a la que le espera un gran futuro en el circuito WTA.

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