La nueva era del US Open

Los tres estadios principales del US Open (Arthur Ashe, Louis Armstrong y Grandstand) sufrirán grandes cambios en los próximos años

Desde que el US Open se trasladó al ‘National Tennis Center’ en 1978, las instalaciones del torneo se han adaptado progresivamente a las necesidades de los jugadores y del público neoyorquino.

Sin embargo, la USTA (federación estadounidense) ha puesto en marcha un plan que transformará notablemente el US Open en los próximos años. Una de las grandes novedades será la cubierta retráctil en el estadio Arthur Ashe (pista central), cuya última pieza de acero se colocó el pasado 10 de junio.

Ashe.

La construcción de esta cubierta en el estadio de tenis más grande del mundo ha requerido 5.000 toneladas de acero, 1.700 vigas, 115.000 tornillos y 24 columnas exteriores. La nueva cubierta retráctil, la más grande del mundo según la USTA, tiene unas dimensiones de 76 x 76 metros. De cara a la edición que comenzará el próximo 31 de agosto, los organizadores del US Open han previsto la construcción de una estructura temporal que impedirá la proyección de las sombras de la cubierta en la propia pista, por lo que la visibilidad de la superficie no se verá afectada. Además, la USTA instalará cuatro videomarcadores nuevos e introducirá mejoras en la iluminación y el sonido.

US Open.

Pero la remodelación del US Open va mucho más allá del estadio Arthur Ashe. La tradicional pista Grandstand (la tercera de mayor tamaño en el torneo) será reemplazada por otra en la zona suroeste del recinto desde 2016. Y un nuevo estadio Louis Armstrong (el segundo en importancia) se inaugurará en 2018 con capacidad para 14.000 espectadores.

La USTA también planea una ampliación de las instalaciones en la zona sur con el objetivo de facilitar el tránsito de los miles de espectadores que cada día asisten al torneo y crear una zona de recreo. El US Open avanza hacia el futuro y cambia de rostro con la renovación de sus tres grandes emblemas.

Fotos: usopen.org.

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