Courier, sobre el caso Nadal-Bernardes: “No se sienta un buen precedente”

Jim Courier y Cedric Pioline opinan sobre el caso Nadal-Bernardes. Stefan Fransson, juez árbitro de Roland Garros, afirma que no hay jueces de silla a la carta

Jim Courier.
Jim Courier.

Después de que Rafael Nadal admitiera públicamente que ha solicitado no ser arbitrado por Carlos Bernardes, el debate sobre la legitimidad de esta petición se ha extendido por Roland Garros y la prensa internacional.

En declaraciones a The New York Times, Jim Courier, capitán del equipo estadounidense de Copa Davis y exnúmero uno mundial, afirma no haber oído hablar durante su carrera de que un jugador solicitara algo así: “Estoy bastante sorprendido de que la petición fuera aceptada. No se sienta un buen precedente. Si yo hubiera sabido que tenía la opción de pedir que un juez de silla no me arbitrara durante un tiempo, lo hubiera hecho con bastante frecuencia”.

Courier.

Sin embargo, el extenista francés Cedric Pioline comenta que no le sorprende esta situación y admite que solicitó no ser arbitrado por un juez de silla. “Lo que me sorprende en el caso de Nadal es que se haya hecho público”, dice Pioline.

Stefan Fransson, juez árbitro de Roland Garros, ha explicado la situación en el citado diario neoyorquino: “No hay jueces de silla a la carta. A veces existe la percepción de que un jugador dice que no quiere a un juez de silla y entonces ya está. Eso no es verdad, porque nosotros preguntamos por qué el jugador cree que no le debería arbitrar y lo analizamos. Podemos estar de acuerdo o en desacuerdo”.

Fransson defiende la separación entre Nadal y Bernardes: “No sería bueno para nadie. Ni para Bernardes, ni para el torneo. El tema se hecho muy grande ahora mismo. No veo que haya ninguna ventaja en intentar hacerlo ahora. Estoy seguro de que Carlos volverá a arbitrar a Rafa y creo que lo hará muy pronto”.

Nadal y Bernardes.

Gayle David Bradshaw, vicepresidente ejecutivo de ‘Reglas y competición’ de la ATP, también opina sobre el asunto: “Sólo he tenido un par de incidentes donde hubo unas vacaciones casi permanentes cuando pasó algo realmente malo. En otros casos sólo decimos ‘mira, necesitan una o dos semanas’. Hace unos años, un juez de silla vino y me dijo: ‘Este jugador ha perdido los últimos siete partidos que le he arbitrado. ¿Podemos estar separados durante un tiempo?’. No creo que el jugador lo supiera ni que tuvieran un problema entre ellos. Era un tema del juez de silla, le incomodaba”.

“El juez de silla escucha la versión del jugador y éste escucha la del juez de silla. Y cuando el tema se enfría, sigues adelante”, reflexiona Bradshaw.

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