Roland Garros: la diferencia está en las pelotas

Desde París, los entrenadores de Carla Suárez, David Ferrer y Tommy Robredo analizan las bolas de Roland Garros, diferentes a las utilizadas en Montecarlo, Madrid y Roma

A menos de 48 horas del comienzo de Roland Garros, centenares de tenistas se preparan en el Bois de Boulogne parisino. Son días de calma tensa antes del torneo más grande del mundo que se disputa sobre tierra batida.

En la edición de 2011, el Grand Slam francés introdujo un cambio de escasa repercusión mediática pero de notables consecuencias para los tenistas. Babolat se convirtió en la marca oficial de las pelotas del torneo, sustituyendo a Dunlop. Este hecho provocó en su momento críticas de algunos de los grandes nombres del tenis mundial.

Roland Garros.

Actualmente, los torneos de Montecarlo, Madrid y Roma se disputan con pelotas Dunlop Fort. Sin embargo, en Roland Garros, la cúspide de la tierra batida, se juega con las Babolat. Una contradicción que se mantiene vigente y requiere una adaptación de los tenistas cada año. Tras los primeros días de entrenamientos en París, algunos técnicos han explicado a Punto de Break las características de las pelotas que se utilizarán este año en Roland Garros.

Xavier Budó, entrenador de Carla Suárez: “La bola de este año de Roland Garros la he encontrado, igual que Carla y las jugadoras con las que ha entrenado, más pesada. Al ser más pesada, requiere mucho más trabajo de fuerza y potencia. Hará los puntos y los partidos un poco más físicos. La bola pesada tiene sus ventajas y sus inconvenientes para todas las jugadoras. Tienes que tirar con muchas más fuerza, porque si no, no haces daño. A una jugadora como Carla le cuesta mucho más mover la bola. Las bolas pesadas le perjudican un poco, le cuesta mucho más mover la bola y ella, al ser pequeña y no tener puntos gratis, necesita que la bola le ayude un poco para premiar sus tiros y sus efectos. La bola pesada le obliga a tirar mucho más de potencia y fuerza, y ella no tiene tanta como una jugadora grande”.

Babolat.

Francisco Fogués, entrenador de David Ferrer: “La bola de Roland Garros me parece menos viva que la Dunlop con la que se han jugado los Masters 1000 de tierra. Ya se aprecia con los primeros golpes cuando son nuevas. Da la impresión de que son menos duras, con algo menos de presión. Igualmente, es una bola que te da sensación de control. Beneficiará al que mejor se adapte a ella. Es una bola que requiere fuerza. También dependerá del clima”.

Karim Perona, entrenador de Tommy Robredo: “Las bolas de Roland Garros botan algo más, sobre todo los días de mucho sol, ya que la pista está más dura”.

Tras una intensa gira de tierra batida, Roland Garros cambia los términos del juego. Las previsiones meteorológicas indican nubes y temperaturas máximas en torno a los 20 grados durante la primera semana, unas condiciones que reducen la viveza de la pelota. París siempre es diferente.

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