Federer termina convenciendo

El suizo Roger Federer jugará las semifinales del Masters 1000 de Roma tras ganar al checo Tomas Berdych por un doble 6-3

De menos a más, aceptando los regalos de Berdych para terminar concediéndolos al público con un gran nivel de tenis, Roger Federer logró billete para las semifinales del Masters de Roma. Con un doble 6-3 apagó al jugador checo, de por sí tenue y sin respuesta, que acuso sobremanera la perdida de su servicio en el sexto juego del primer parcial. El encuentro arrancaba con una dinámica muy distinta a la que se vio con el paso de los minutos.

El checo demostró en los primeros cinco juegos que podía restar profundo e imponerse en ritmo de pelota sobre las piernas del suizo, desplazadas tras la línea, sin apenas oportunidades para golpear desde dentro y parado. Tomas dictaba con tiros cruzados, un tacto de pelota más consistente y cambiando direcciones sobre la frágil cobertura del helvético. El Tomas de 2015, el que pega sin parecerlo, con golpes de transición que van empujando al rival atrás y que provocan defensas cortas.


Con break arriba, Berdych tropieza emocionalmente. Comienza a relajarse de piernas, comete dobles faltas y cede regalos en momentos concretísimos, en un set sin actividad real (8 winners y 9 no forzados del checo; 7 y 6 para el de Basilea). El suizo recupera el break, sostiene con su servicio entre más errores de Tomas, vuelve a romper con facilidad y cuando tiene un 0-40, entre buenos servicios y las dudas de su oponente cierra una manga cosechada sin hacer ni bien ni mal las cosas. Berdych pasa de 100 a 0. Roger abraza medio partido.

En el segundo sí cambia drásticamente la narrativa del choque. Roger se gana cada punto con otra actitud. Da un paso al frente, baja las rodillas, cambia la intensidad en sus movimientos, gana sus saques con autoridad y amerita un segundo parcial de un solo dueño. Berdych ha perdido toda iniciativa y golpea sin intención ante un rival que ya espera pisando la línea. No cambia demasiado el número de ganadores pero el cariz de cada impacto marca la diferencia.

Lo que parecía en su arranque un partido donde Roger debía ponerse el mono de trabajo defensivo, se convierte en un encuentro en el que Federer se marcha con un punto mayor de confianza para próximas citas. Más que en su partido de mañana, ganar a un top-10 como Berdych, de fantástico 2015, aporta a la segunda raqueta del circuito un extra de motivación para convencerse de que con descanso y buena adaptación, puede competir por rondas finales. Espera por Nadal o Wawrinka.

Comentarios recientes