Rafa, sin errores, sigue adelante en Roma

Un Rafael Nadal que no cometió ni un sólo error con la pelota en juego durante todo el partido, se deshizo en dos sets de John Isner en Roma.

Un gran Rafael Nadal derrotó al norteamericano John Isner en la tercera ronda del Masters 1000 de Roma por un doble 6-4. El español estuvo muy centrado durante todo el encuentro y logró romperle el saque por dos veces a un Isner que no lo había perdido en sus 80 servicios anteriores. Nadal no cometió ni un sólo error en todo el partido, algo increíble.

Nadal comenzó muy concentrado al resto. Rápido de piernas y aprovechando cuando Isner sacaba con segundo saque. El mallorquín dispuso de tres bolas de break nada más comenzar pero el norteamericano se puso serio y con varios saquetazos borró cualquier esperanza para Rafa de empezar rompiendo el saque a su rival. Aún a pesar de la oportunidad perdida, Nadal no se vino abajo. Mandaba muy bien de derecha cuando tenía oportunidad y su tenis no tenía fallos. Muy diferente esta versión del español mandando en el juego a la vista la semana pasada.

De nuevo volvería a tener el español más oportunidades de rotura en el quinto juego después de varios grandes passings. Era la primera vez que el estadounidense perdía su saque en sus últimos 80 servicios. Isner veía como cuando tiraba de segundo servicio, Rafa le encontraba las cosquillas (1/6 para el norteamericano en todo el primer set). Nadal ya tenía su break y eso le permitió jugar con más tranquilidad. Con su saque apenas tenía fisuras excepto un par de dobles faltas, provocadas intentando evitar que John rematara a placer. Y al resto, en cuanto Isner le daba un respiro con sus primeros, el de Manacor demostraba que hoy estaba muy fino repartiendo juego tanto de derecha como de revés. Después de otro gran juego al servicio, Rafa cerraba un primer set impoluto para él.

Hoy estábamos viendo una versión de Nadal mucho más parecida a los primeros días en Madrid -o incluso Montecarlo- que al de la final del pasado domingo. Quizás más beneficiado por la altura de Roma, Rafa se le veía muy cómodo desde el fondo de la pista y siempre muy acertado (tres errores y todos con segundo saque).

Aunque Isner mejoró un poco al resto en el segundo set, Rafa nunca tuvo problemas para sacar adelante su servicio. El español buscaba el más mínimo resquicio por el que colarse para romper de nuevo el saque a Isner, algo que logró en el psicológico noveno juego. Después de dos grandes passings, Nadal alzaba el puño al cielo romano, celebrando la rotura que le daba prácticamente el partido. No falló luego a la hora de cerrar el partido con su saque.

Rafael Nadal se enfrentará en la siguiente ronda al ganador del Wawrinka-Thiem. Si sigue a este mismo nivel, seguramente no sea el último partido que le veamos en Roma.

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