La ITF pone fin a los fichajes internacionales

La ITF, en una nueva normativa, prohibe a los jugadores jugar Copa Davis, Fed Cup o JJOO con dos naciones distintas. Aljaz Bedene, primer gran afectado.

La Federación Internacional de Tenis (ITF) ha decidido poner fin a los constantes cambios de nacionalidad de los tenistas con una nueva normativa que no permite a los jugadores disputar una Copa Davis, Fed Cup o Juegos Olímpicos con dos naciones distintas.

La reacción de la mayoría de tenistas y periodistas ha sido negativa respecto al caso pero la decisión del ITF corta de raíz los movimientos de jugadores por intereses económicos y profesionales. Los casos de tenistas como Garbiñe Muguruza, que tiene sangre venezolana y española, o Dustin Brown, alemán y jamaicano, son más complejos y han tenido que decidir entre dos tierras con las que tienen lazos familiares.

El problema llega con casos como Kazajistán que “compran” a sus tenistas para tener un equipo fuerte en Copa Davis. El país del centro de Asia se clasificó para el Grupo Mundial por primera vez en 2011 y no ha vuelto a bajar de categoría, pero lo ha hecho con jugadores rusos que han cambiado su nacionalidad por cuestiones económicas. Andrey Golubev, Mikhail Kukushkin, Evgeny Korolev y Yuriy Schukin han sido los pioneros del tenis kazajo y todos son completamente rusos.

En muchos casos tenistas cambian de nacionalidad para pasar a formar parte de una federación más potente en el mundo tenístico. Este es el caso de Lamine Ouahab, quien ha representado a Argelia en 20 partidos de individuales y 9 de dobles de la Copa Davis, además de defender la bandera del país del Magreb en los Juegos Olímpicos de 2004. Ouahab tomó esta decisión al sentir que la Federación Argelina no se preocupaba en absoluto por él pero también porque Marruecos cuenta con un torneo ATP 250 en Casablanca además de una serie de Challengers. Lógicamente, tras conseguir la nacionalidad marroquí en noviembre de 2013, Ouahab se convirtió en la primera raqueta de Marruecos y obtuvo un wild card para el torneo de Casablanca.

Pero si Ouahab ha podido aprovecharse del vacío legal que existía en este campo, Aljaz Bedene ha llegado tarde y el cambio de normativa de la ITF le ha afectado de lleno. El tenista esloveno de 25 años ha cambiado la bandera del país del este de Europa por la del Reino Unido. ¿Los motivos? Igual que Ouahab, busca el respaldo de una federación más potente. Con un ranking de 94, Bedene no necesita una invitación para el cuadro principal de Wimbledon pero con esta decisión se cubre las espaldas en el caso de bajar por debajo del corte. Además, es más que probable que sea invitado a torneos 250 como son Queens y Nottingham.

Las decisiones de Ouahab y Bedene no tienen otro motivo que buscar beneficios deportivos y económicos, y la gente dirá que lo normal es que un jugador mire por sus propios intereses. Pero hay que ponerse también en la piel de las federaciones. Con estos cambios de nacionalidad, los tenistas se aprovechan de una financiación que deja de ir destinada a jugadores locales, por lo que por mucho que Gran Bretaña ha ganado un jugador del top 100, ha perdido fondos para intentar sacar adelante jugadores de primer nivel en el futuro. Si la gente quiere un torneo de clubes estilo Champions League con fichajes flamantes lo pueden crear pero en competiciones de naciones los fichajes no se deberían permitir y la ITF ha actuado de manera correcta.

Nota del editor: según nos comenta Gaspar Lança (director de Tenis-Portugal.com) en twitter, Ouahab pudo cambiar de nacionalidad al estar casado con una mujer marroquí.

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