Flavia Pennetta, del llanto a la alegría

La italiana rompió a llorar en medio del partido ante Sharapova, se recompuso y terminó eliminando a la segunda mejor jugadora del mundo. 

Flavia Pennetta se mueve como pez en el agua por las pistas de Indian Wells. Se siente cómoda en esa superficie dura pero jugable, como le gusta a ella, y sus resultados confirman que está en plenas condiciones como demostró en 2014 cuando levantó el trofeo de campeona. Esta madrugada se deshizo de la número dos del mundo, Maria Sharapova por 3-6, 6-3, 6-2 en dos horas y ocho minutos de juego.

Pero no todo fueron sonrisas para la italiana quien en medio del primer set empezó a llorar en la pista. Pennetta, al término del encuentro, no supo explicar bien el porqué de las lágrimas pero comentó que al acabar la primera manga se fue al vestuario, lloró más allí dentro y pudo gritar con rabia para sacar la tensión acumulada que tenía.

"Es difícil de explicar porque no es fácil para mí. Quiero decir, que no me lo esperaba", dijo Pennetta en relación a las lágrimas. “Llegó en un momento dado, y todo fue saliendo (…) Ha sido mucha emoción en una sola noche. A veces las mujeres tenemos estos momentos, por lo que estaba tratando de manejarlo. Me limité a respirar y simplemente dejar que pasara. Al final fue mucho mejor”, confesó con una sonrisa.

Pennetta cuajó un buen partido en el que fue de menos a más pero fue ayudada por la número dos del mundo que no se encontró en ningún momento con un gran tenis. Maria Sharapova acumuló 11 dobles faltas y 42 errores no forzados en todo el encuentro.

“Estoy muy contenta de haber vuelto. Sé que va a ser complicado confirmar y hacer lo que hice el año pasado, pero me lo estoy pasando bien”, comentaba al inicio de semana la italiana que ya aparece en las quinielas como una firme candidata al título. “(Indian Wells) es un lugar donde he tenido buenas sensaciones y las voy intentando buscar otra vez. Sé que es un lugar donde al final están las mejores del mundo y me gustaría ir lo más lejos posible”.

Sobre el título del 2014 aclaró: “Mi vida no me la cambió en nada”. “En mi carrera seguramente se va a quedar ahí. Es el título más grande que he ganado, y seguramente es algo especial. Fue lograr algo que ya quería hace muchos años”. “Fue un sueño desde el principio. Llegar al 100 del mundo fue un sueño. El día de mañana, cuando no juegue más, quedará en la historia y está bien, pero más que nada es algo mío, personal. Tampoco puedo pedir mucho más”, zanjó la vigente campeona.

Pennetta se enfrentará en la próxima ronda a la alemana Sabine Lisicki por un puesto en las cotizadas semifinales del Premier Mandatory de Indian Wells. La italiana siempre recordará esas lágrimas que fueron eclipsadas por las sonrisas.

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