Descubriendo a Mirka Vavrinec, la mujer de Roger Federer

Muchos conocen a Mirka por ser la mujer de Roger Federer, hoy, conoceremos más de la vida de la ex-tenista, con fama de controlar todo sobre la vida de su esposo.

La semana pasada hablábamos de Xisca Perelló, la novia de Rafa Nadal, en esta ocasión, trataremos de conocer más la figura de Mirka Vavrinec, también conocida como Mirka Federer, la que es la mujer del suizo Roger Federer. Muchos la conocen por ser la mujer de rostro serio que siempre le acompaña en sus partidos pero pocos saben la historia que existe detrás de esta mujer, que al igual que su marido, también fue tenista pero que vio interrumpida su carrera por una lesión.

Aunque nació en Eslovaquia, Mirka se mudó con su familia a Suiza cuando ella contaba sólo con dos años de edad. Sus padres, dueños de una joyería en Schaffhausen, la llevaron a ver un torneo de tenis cuando ella tenía nueve años y allí conoció a Martina Navratilova, que le dijo a sus padres que debían probarla como tenista ya que tenía cuerpo para ello. Años más tarde, la norteamericana enviaría una raqueta a la familia e hizo que pudiera recibir sus primeras clases de tenis.

Con el paso de los años, Mirka se convirtió en tenista profesional aunque su carrera no resultaba ser muy exitosa. Luchando con varias lesiones, allá por el año 2000 logró instalarse por fin dentro de las 100 mejores del ranking y eso le permitió poder soñar con alcanzar cotas más altas. El verano de aquél año, el destino le iba a tener preparado algo muy especial y es que tras varias bajas de última hora como las de Martina Hingis, Patty Schnyder o Marc Rosset, hicieron que tanto ella como Roger Federer tuvieran que representar a Suiza en los Juegos Olímpicos de Sidney.

Allí fue donde se conocieron. Mientras ella caía estrepitosamente en primera ronda ante Elena Dementieva, Roger alcanzaría las semifinales aunque perdió en la lucha por el tercer puesto, lo que le habría otorgado una medalla. Pero los dos se fueron de Sidney con algo mucho más importante que un metal olímpico, se llevaron una relación que a día de hoy, 14 años después, aún perdura en el tiempo, dejando cuatro retoños (por ahora) en el matrimonio.

"Aunque congeniamos muy bien durante todas las Olimpiadas, Roger no me besó hasta el últímo día de los Juegos Olímpicos", confesaba risueña años después una mucho más accesible y relajada ante los medios Mirka. La tenista tuvo que retirarse definitivamente de las pistas en 2002, afectada por una lesión grave en el pie y se dedicó exclusivamente a su novio. Se metió de lleno en su carrera profesional. "Cuando me retiré, estuve un tiempo en muletas y muy apenada por tener que dejar mi profesión. Roger me ayudó mucho en aquellos momentos y me devolvió mi vida tenística a través de él. Sus victorias eran casi como si fueran mías", confesó la suiza en el libro 'Roger Federer, Quest for Perfection'.

Desde entonces, es conocido en el mundo del tenis que Mirka controla casi con mano de hierro la vida de su esposo. Los padres del de Basilea nunca llegaron a tomar un protagonismo real en su vida mientras él conseguía un título de Grand Slam tras otro así que fue Mirka la que tomó las riendas de su carrera y la que controlaba casi cada paso que daba su esposo. Ella conocía bien el mundo del tenis, así que nadie mejor que ella para poder manejar estos aspectos de Federer.

En una de las pocas entrevistas que ha concedido a lo largo de su vida después de retirarse, para el medio suizo Schweizer Illustrierte, Mirka confesaba: "Por eso nos llevamos tan bien. Ninguna otra mujer podría soportar tanto tenis como yo. Si él necesita dormir mucho, yo no voy a despertarle temprano".

Mirka no tiene una posición fija dentro del equipo de su esposo, pero es habitual verla en las ruedas de prensa que el de Basilea da, controlando los tiempos y avisando al jefe de prensa cuándo se tiene que acabar las preguntas. Incluso el DailyMail afirma que supervisa el corte de pelo que le hacen a su marido y controla la forma en que se viste fuera de pista. El propio Roger Federer la tiene muy presente siempre y es habitual verle hablar de ella en muchas ruedas de prensa y comentó sobre ella que tiene mucha suerte de tenerla cerca y le da gracias por la estabilidad y el ambiente familiar que le otorga.

El incidente que tuvo en el pasado ATP World Tour Finals con Stan Wawrinka, donde le llegó a llamar 'llorón', algo que hizo que mantuvieran una pequeña pelea los dos tenistas, le hizo ser portada de muchos medios y es que la mujer de Federer es conocida también por vivir los partidos de su esposo de manera muy especial y es que tal y como ella admitía hace años, vive la carera tenística de su marido como si fuese ella misma. Es casi como si estuviese ahí abajo en la pista.

Se casaron en 2009 y desde entonces han tenido cuatro hijos, dos parejas de gemelos. De vital apoyo para Federer, Mirka le ha dado el control que Federer necesitaba en su vida. Quién sabe qué habría sido de un Federer sin ella o con otra mujer mucho menos influyente que ella. Mirka hace valer el dicho ese que dice: "Detrás de todo gran hombre, hay una gran mujer".

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