Un calendario ambicioso y una paliza histórica

Federer sufrió ante Monfils una de las peores derrotas de su carrera en un partido a cinco sets. El suizo acusa las consecuencias de un ambicioso calendario

Roger Federer sufrió ante Gael Monfils una de las derrotas más contundentes de su carrera en un partido al mejor de cinco sets. Es la quinta vez que Federer no gana más de ocho juegos bajo este formato, aunque el suizo no había alcanzado su plenitud en las dos primeras ocasiones.

“Oui, c`est moi (Sí, soy yo)”. Cuando Roger Federer fue víctima del mejor Rafael Nadal sobre tierra batida en la final de Roland Garros 2008, el suizo saludó así al público parisino. No había sido reconocible en la pista. A día de hoy, sigue siendo su derrota más despiadada en un partido jugado al mejor de cinco sets.

Monfils y Federer.

Ayer, ante Gael Monfils, la espalda y la falta de confianza humanizaron a Federer. La imagen de hombre perfecto que siempre toma las decisiones correctas y nunca se lesiona quedó ensombrecida ante el francés. Federer pensó en su calendario y eligió no renunciar a nada en los últimos meses de una exigente temporada: Shanghái, Basilea, Paris-Bercy, World Tour Finals y final de Copa Davis. La ambición le acercó al número uno mundial, pero le ha golpeado en sus dos citas más importantes tras el US Open: renunció a jugar la final del torneo de maestros y compitió mermado en su primer compromiso en Lille.

Su clara derrota ante Monfils (6-1, 6-4 y 6-3) fue el partido nº 84 del año y la quinta ocasión en la que no suma más de ocho juegos en un duelo a cinco sets. Curiosamente, la primera de ellas fue ante Arnaud Clement (actual capitán francés en la Copa Davis), con un marcador idéntico al de ayer, durante el Open de Australia 2000. Un año después, en el US Open, Andre Agassi también le castigó (6-1, 6-2 y 6-4). Pero por aquel entonces, Roger estaba lejos de ser una figura del tenis mundial.

Federer.

Desde que Federer alcanzó la élite, sólo dos derrotas superan en contundencia a la de ayer: la ya citada ante Nadal (6-1, 6-3 y 6-0), y la encajada ante Andy Murray en la final de los Juegos Olímpicos de Londres (6-2, 6-1 y 6-4). Monfils se une a un selecto grupo y reaviva a los franceses en la lucha por la ensaladera.

“Creo que mejoraré a medida que avance el fin de semana. Espero estar bien el sábado por la mañana y dar el mayor número de posibilidades a Severin (Lüthi) y ayudar a Stan (Wawrinka) y al resto del equipo. La espalda no me molesta durante los intercambios, sólo pasaba que tenía miedo de hacerme daño. Me sentí mejor según avanzaba el partido y eso es muy alentador. Si me siento bien, estaré listo para jugar el sábado. Tenemos que hablar", declaró Federer tras la jornada del viernes.

Federer.

El equipo suizo, que ha recibido la ayuda de David Macpherson (entrenador de los hermanos Bryan) en la preparación del dobles, tiene a Michael Lammer y Marco Chiudinelli como teórica pareja ante Richard Gasquet y Julien Benneteau. Sin embargo, Wawrinka ya ha mostrado su predisposición para jugar este sábado. ¿Se unirá Federer a la lucha del dobles?

Stan, en una lección de compañerismo y deportividad tras el incidente en Londres, cargó con el raquetero de Federer tras la derrota de éste. Ahora, Roger deberá decidir si su espalda puede cargar con el peso de un partido clave en una final que puede ampliar su legado.

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