Guy Forget: “Los jugadores se dejan seducir por los dólares"

El director del Masters 1000 de París habló sobre las garantías en el tenis, el daño que están haciendo algunos torneos y cómo los jugadores se mueven por dinero.

 

Guy Forget, ex número 4 del mundo y ganador de 11 títulos como profesional en individuales, es el actual director del Masters 1000 de París y en una entrevista para el blog de Le Monde, dio su punto de vista sobre las cantidades astronómicas que reciben los jugadores por participar en los torneos, criticó las incongruencias entre las quejas por el calendario y el jugar exhibiciones y desgranó diferentes aspectos interesantes relacionados con el tenis actual.

Forget, como director del torneo, quiso explicar las diferencias que su Masters 1000 tiene respecto a Roland Garros. “Bercy es el torneo bajo techo más grande del mundo, las condiciones de juego son obviamente diferentes. No hay sol, no hay problema de calor, sin viento, una superficie sin malos botes. Y ya que los juegos son más cortos, el juego es un poco más espectacular. Bercy tiene mucho espectáculo, las luces, la música, es un poco ruidoso cuando entran los jugadores. Hay mucho más ruido en el ambiente. No es el mismo público que en Roland Garros, creemos que es mucho más "exuberante".

“El público de Bercy es un poco más exigente que el de Roland Garros, creo. Y nos guste o no, el público tiene razón. El jugador es valorado por su audiencia, como un artista cuando hace un espectáculo. El público paga para vivir una emoción, y si un jugador tiene una actuación pobre, el público estará decepcionado. Si pierde una o dos pelotas fáciles va a hacer "Oooooooh". Esto no es una crítica al jugador, es una forma de expresar el descontento”, explicó relacionado al incidente que el año pasado tuvo el público con Benoit Paire ya que este último tildó a los espectadores de ‘idiotas’.

A pesar de esto, el francés cree que “hoy, el público de Bercy es mucho más tolerante de lo que lo era durante las primeras ediciones, en la década de 1980 hubo un tiempo en que el público fue muy duro. Cuando yo jugaba, era terrible. Recuerdo un juego durante mis primeros años, cuando yo estaba mal, y me sentía culpable de estar jugando así. Yo quería hacerlo bien, y el público silbaba, la gente me gritaba, diciendo: "¡Hey hemos pagado nuestro lugar". Puedes ser de dos o tres personas de 10.000, pero en pista cubierta se escucha todo”.

Forget también comentó el hecho de ser el último torneo del año. “Tiene ventajas y desventajas. Uno de los beneficios es que nos aprovechamos de que, al igual que el año pasado, el número uno del mundo se encuentra todavía en el juego. Federer, en 2013, no estaba seguro de la clasificación para el Masters y en los cuartos de final nos encontramos los ocho mejores jugadores el mundo, que es increíble. El lado negativo, es que siendo el último torneo de la temporada los jugadores quieren reservarse para el Masters (9 al 16 de noviembre) o la final de la Copa Davis (21-23 de noviembre)”.

Hemos discutido la posibilidad de ser el primer Masters 1000 de la temporada, en febrero. Pero es bastante complejo. Sería mover los torneos más pequeños que se hacen en América del Sur en ese momento para ponerlos a final del año, así que por ahora, el proyecto fue dejado de lado. Hacer el torneo a principios de la temporada implicaría un menor riesgo en la participación o la frescura de los jugadores, pero no habría este suspenso de final de año. Pero creo que valdría la pena si la oportunidad se presenta de nuevo el año que viene o dentro de dos años”, reflexionó el director del torneo.

Pero si hay algo que irrita a Guy Forget es que los tenistas se quejen de vacaciones más largas y estos lo aprovechen para hacer exhibiciones. “Los jugadores exigen un período más largo de descanso entre temporadas. El problema es que algunos se aprovechan de la temporada de vacaciones para jugar exhibiciones por todo el mundo. Por lo tanto, en algún momento, hay una discrepancia entre palabras y hechos. Un jugador de tenis, en general, mira a corto plazo y quiere optimizar al máximo sus ingresos. Más allá de los tres mejores del mundo, los jugadores de tenis no tienen una gran cantidad de contratos con los patrocinadores. Reciben las ganancias de los torneos y exhibiciones para ganarse la vida. Así que ellos están dispuestos a producir en cualquier lugar”.

“El riesgo que amenaza a los torneos europeos, en última instancia, es que los jugadores se dejan seducir por dólares. La pregunta es: ¿y ahora cuáles son los límites de la voluntad por hacer más dinero en el tenis? La gente en China o los Emiratos Árabes Unidos están dispuestos a organizar torneos con pérdidas, enormes pérdidas cada año y que juegan a veces con las gradas vacías. ¿La ATP debería favorecer tales torneos? ¿Tienen que matar a un torneo que hizo esfuerzos durante treinta años para existir?¿Dónde está ese límite? La ATP debe hacer las preguntas correctas. Es decir: ¿cuál es el futuro de este deporte? ¿A dónde queremos llevar el deporte?”, se resignaba Forget.

Sin embargo, entiende la postura de jugadores que hacen exhibiciones para recaudar un buen puñado de euros. “Francamente, no me molesta que los jugadores hagan exhibiciones donde cobran un montón de dinero, esto es normal, pero a veces quieren su pastel y comérselo también. Ellos quieren un montón de exhibiciones y además, garantías (en los torneos). En los Masters 1000 nadie tiene derecho a dar, pero en los ATP 250 y 500, a veces dan enormes garantías para que los jugadores vayan y jueguen”.

“Por ejemplo, digamos que usted está organizando un torneo como el de Valencia la semana pasada. Usted dice que desea que Federer juegue allí. Federer le dice: "Yo cuesto un millón de dólares si me quieres". Así que si juega para el torneo, los organizadores darán a un solo jugador más dinero que el total de lo que reparte el torneo. Es increíble, pero por lo que sea, está permitido”.

“¿Qué piensan los jugadores? “Quiero ganar más dinero en los Grand Slam”, y lo han logrado. También dicen “Si participo en un torneo más pequeño, quiero la garantía de cobrar un millón de euros por jugar y también quiero ir a los torneos de exhibición. Y ¿sabes qué?, ahora que los torneos de Roma, Bercy, etc ya no dan tanto dinero, hay que ir en el Sudeste asiático”. Entonces, parece que la única cosa que les interesa son los beneficios económicos. Menos mal que todos los jugadores no son así. Además, los más reivindicadores no son sistemáticamente los más fuertes o más mediáticos. Y otros dicen: “No, hay que regular todo esto”.

Comentarios recientes