Mardy Fish: "Sufría ataques de ansiedad cada 30 minutos"

Mardy Fish se sincera en USA Today, manifestando algunas dificultades psicológicas que le han mantenido lejos de las pistas

Mardy Fish
Mardy Fish

Mardy Fish fue un jugador de tenis es una frase más cercana de convertirse en realidad. Un miércoles 21 de agosto de 2013, hace justamente un año, el norteamericano se retiraba del torneo de Winston-Salem... hasta hoy. En una charla con Doug Robson para USA Today, Fish se sincera sobre el momento por el que está pasando y las dificultades por las que está atravesando, entre las que se incluyen ataques de ansiedad en los últimos dos años.

"Yo quiero jugar de nuevo. Simplemente no estoy seguro si voy a ser capaz de hacerlo. Todavía es una lucha diaria; una batalla diaria". Un cruce de sentimientos que ha llevado a Mardy Fish, antiguo #7 del mundo, a no saber si el tenis volverá a su vida, después de negársele una posible vuelta en el dobles del próximo US Open, junto a Andy Roddick.



"Hubiera sido una buena manera de parar", palabras muy significativas de un tenista que parecía pretender despedirse al calor de su gente y del lado de su gran amigo Roddick. En una serie de delicados momentos personales, Fish señala su retirada en R16 del US Open 2012 como el más difícil. Aquel día tuvo el primer ataque de pánico en su vuelo de vuelta a Los Ángeles, cuando tuvo que bajar del avión que estaba a punto de llevarle a California, donde reside.

"Mi esposa estaba allí; de lo contrario probablemente no habría tenido las agallas para hacerlo. Ella se levantó y les dijo que teníamos que bajar del avión. Fue bastante embarazoso". Fish permaneció cinco días más en Nueva York antes de alquilar un avión privado y volver a Los Ángeles. Allí estuvo tres meses sin salir de casa.

"Tenía ataques de ansiedad cada 30 minutos en aquellos días. Fueron los peores momentos. Nunca se detenían. Me sucedían a todas horas", algo que a día de hoy ha logrado superar. Fish ya no necesita dormir monitorizado para controlar su ritmo cardíaco. "Ha sido un largo camino".

Más bien está siendo. Fish comenta seguir con terapia y medicación, y aún sigue sin poder viajar solo o dormir solo. Desde que a Mardy le diagnosticaron arritmias en marzo de 2012, apenas pudo competir en nueve partidos. "Si no hubiera tenido estos problemas psicológicos claro que seguiría jugando".

Es ahora cuando disfruta de una vida muy distinta. Ha dedicado mucho tiempo a jugar al golf y en pasar más tiempo con su familia. Sus compatriotas Ginepry e Isner ven difícil su vuelta. "En general, es más feliz ahora que incluso cuando él estaba #7 en el ranking. Creo que no me sorprendería en ambos sentidos. Espero que tenga las ganas de volver. Sería muy bueno para todos".



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