Toca hacer el agosto

Agrupando una serie de factores, las US Open Series representan el mes competitivo idóneo para la gran mayoría de jugadores

El tiempo de la hierba terminó. Solo quedan dos días de competición de arcilla hasta final de temporada; el lunes será historia hasta febrero de 2015. El cemento se apodera de los últimos cuatro meses de competición, y una serie de factores dan a este mes próximo como el más propicio para potenciar un mayor número de jugadores, más cómodos y seguros sobre las rápidas pistas norteamericanas.

A excepción de los jugadores españoles que se encuentran en el top-20 (Nadal, Ferrer, Robredo -capaces los tres de competir bien en tal superficie, con resultados muy importantes en los dos primeros), el resto de competidores tiene todo lo necesario para seleccionar esta parte del calendario como su preferida. ¿Por qué? Entrando a valorar los siguientes factores y haciendo un sumatorio de todos, aunque no sea siempre en cada factor el valor absoluto de entre lo valorado, la gran mayoría hace su agosto en estas pistas.

-Velocidad: De entre todas las canchas rápidas, la hierba y la pista cubierta quedarían algo por encima en términos de velocidad, algo menos con respecto a Cincinnati, pero en comparación con Indian Wells y Miami el cambio de velocidad y aceleración es notorio. Favorece a perfiles de juego más ofensivo; jugadas más rápidas, golpes planos y menos tiempo en pista. Dejando a un lado Dubai (ATP 500), los suelos outdoor más veloces se encuentran en agosto -Cincinnati como punta de lanza-.

-Altura de golpeo: el grueso del top-20 son tenistas de gran envergadura, que presentan más comodidad a la hora de golpear por encima de su cintura. El bote aquí es más vivo, hay más tiempo para los swings largos -Berdych, Del Potro si pudiera competir, Wawrinka, Raonic, Gulbis y su drive- y los tiros cortados hacen menos daño que en pasto o indoor, donde la flexión penaliza mucho su vertical. Característica compartida con la arcilla; antagónicas por supuesto en términos de celeridad.

-Movilidad: a diferencia del pasto, jugadores como Berdych, Nishikori, Gulbis, Wawrinka, Raonic, Isner, Nadal o Ferrer en pista dura/cemento, si bien no es una superficie natural y es más agresiva con las articulaciones, no están tan exigidos ni se les pide tanta especificidad como el pasto o la arcilla. Las superficies naturales exigen un punto especifico mayor, y el cemento amplía el rango de biotipos físicos más agradecidos con el azul. La gran mayoría no necesita de adaptación cuando pisan el Decoturf americano. Los cambios de dirección son agresivos pero no tan profundos y clavados como la hierba (Nadal, Berdych, Wawrinka) o tan resbaladizos como la tierra (Raonic, Isner).

-Proximidad de un Grand Slam y localía: con respecto a la gira asiática, la que quizás comparta más similitudes con los tres factores anteriores, está más cerca de la World Tour Finals, algo a la que no todos pueden acceder llegados a ese punto. Sin embargo la gira norteamericana contiene el último Grand Slam de la temporada, en una ciudad como Nueva York. La ambición y motivación adquieren un punto mayor -Nadal, Berdych, Wawrinka, Ferrer, Dimitrov-. También jugadores como Raonic o Isner han conseguido siempre, sobre todo John, grandes resultados en sus tierras de origen. Conectan con la grada y dan lo mejor de sí mismos.

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